SOBRE IMAGENES

Este blog toma las imágenes de Google - Pinterest - para sus reflexiones sobre inquietudes y otros acontecimientos alumbrados desde el Evangelio. Pide de antemano permiso para ello y de no ser así ruego ser avisado para retirarlas.
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jueves, 6 de octubre de 2022

ORACIÓN POR UN AMIGO

Me llegó la noticia y no daba crédito a lo que me decía aquel amigo de la infancia.

—¿Sabes?, ¡Javier está enfermo! —exclamó Julio.

—¡Javier! —respondió Manuel.

—Si, Javier. Tiene cáncer de mama. La cosa parece fea. Te pido oraciones.

—¡Claro, me pongo a rezar enseguida! —afirmó Manuel. Invito y suplico a todos aquellos que puedan oírme que añadan sus oraciones por este amigo.

La palabras expresan mejor los sentimientos. Es posible que a simple vista no se note pero, tanto mi amigo Julio como yo estamos profundamente afectado. Javier era uno de nuestros íntimos amigos de la infancia. Recordar todos aquellos años de la infancia en los que jugábamos era algo conmovedor y agradable. Compartimos la misma escuela de primaria y allí aprendimos a leer y escribir y a participar en nuestros primeros juegos.

Hoy, la noticia es que nuestro amigo Javier está enfermo y, Señor, Tú lo sabes y, sabiendo que todo es Gracia tuya y que no merecemos nada, me atrevo a pedirte por la sanación de Javier. Tiene mujer e hija, que, según las últimas noticias ha salido también de un cáncer. También te lo habíamos pedido.

Sé, Señor, que no merecemos nada. Sé que todo es Gracia y regalo tuyo. No entiendo por qué lo haces, pues no respondemos a tu Voluntad a pesar de los esfuerzos que hacemos. Y nada podemos hacer por remediarlo. Solo, creer en tu Palabra, confiar en Ti y ponernos en tus Manos Misericordiosas. En Ti, Señor, ponemos la vida de nuestro querido amigo, y a Ti te pedimos por su sanación. Sabemos que Tú, el único que puede hacerlo, lo hiciste con tu amigo Lázaro, con el hijo de la viuda de Naín, con la hija del aquel funcionario real y otros. Y, ahora, nosotros te lo pedimos por nuestro amigo Javier. Creemos que Tú puedes y en ti, Señor, confiamos. Amén.

domingo, 17 de octubre de 2021

CUIDADO CON AGOBIARNOS, LAS PRISAS SON MALAS COMPAÑERAS

 

La pregunta es esta: ¿Qué Reino interesa más? Porque, andamos por la vida detrás de muchos reinos que se escriben con minúscula y que, ni son tan gozosos y sí, perecederos. Nos agobiamos, estresamos, impacientamos y desesperamos hasta el punto de angustiarnos y llenarnos de ansiedad por las cosas de este mundo. Y no nos damos cuenta que el verdadero Reino de los Cielos está cerca.

No estamos diciendo que no haya que esforzarse y andar diligente, pero, de ahí a angustiarnos por las prisas hasta el punto de ser peor el remedio que la enfermedad hay una gran diferencia. Conviene ir despacio y hacer las cosas bien, con sentido y sin agobios, y buscar lo que verdaderamente conviene. Porque, detrás de ese agobio sin sentido se esconde depresiones y vacíos.

No descarto que algunas terapias puedan ayudar. Al menos no perjudicar, pero, sí aseguro que la mejor es la Oración, que viene a ser simplemente hablar con Dios. Toda conversación con Dios es oración. Porque, ¿qué le cuentas a tu Padre Dios? Seguramente, le hablas de tus problemas, de tus angustias y depresiones, de tus dudas, confusiones, desfallecimientos...etc. Y se lo cuentas para que te ayude, te fortalezca y te anime a seguir el camino de tu vida hasta llegar a Él. Porque, en Él encontrarás eso que tanto buscas, el descanso, la tranquilidad, la paz, la alegría y la  felicidad para Siempre.

sábado, 6 de enero de 2018

OBSERVANDO EL IR Y VENIR DE LA GENTE

Me senté a esperar a mi mujer. Habíamos encontrado aparcamiento y aproveché para, mientras mi mujer hacía unas diligencias, entrar en el centro comercial y sentarme a tomar un café. Había dejado mi blog de notas en el coche. Se trataba cosa de un momento y no había pensado tardar nada, ni tampoco tomarme un café. La idea surgió de repente.

Y sentado sentí la irresistible tentación de escribir lo que experimentaba dentro de mi corazón. Exultaba de paz y alegría. Una paz que no se manifestaba en saltos ni alaridos, sino de gozo contenido y de sentimientos de agradecimientos. Tomé una servilleta y me dispuse a dejar salir de mis dedos, agarrando mi bolígrafo, los signos semánticos que expresaban mis sentimientos y manifestaban mi gozo y agradecimiento.

Gracias, Señor, por tanta dicha. Dicha de saberme hijo tuyo y de ser aceptado y querido. Gracias por sentirme querido y querer. Gracias por estar abierto a darme y a dar, aunque la disponibilidad sea débil y sufra las flaquezas de la carne y los egoísmos. Gracias por la esperanza de saberme caminando, en tu presencia y por tu Gracia, hacia un mundo mejor.

Pronto, como había dicho, llegó mi mujer y se interrumpió los latidos de esa humilde y sencilla oración, Me sentí gozoso y descubrí que estaba allí impulsado por el Espíritu, pues, en principio, cuando mi mujer me dijo que la acompañara me había resistido. Acababa de llegar a casa y estaba cansado. Mi parte humana y egoísta deseaba comer algo y abandonarme a la siesta o descanso, pero una voz interior me dijo, debes acompañarla. Te necesita, pues es difícil encontrar aparcamiento y tú puedes ayudarle a dejar el coche mientras ella hace la gestión.

No pude resistir esa voz interior y me dije, Señor, esa es mi oración de hoy, facilitarle la labor a mi mujer y hacerle más fácil su gestión. Que posiblemente no era para su propio beneficio, sino para alguien de la familia. Y la recompensa de ese breve momento surgió al calor de un café. Y es que el Señor se manifiesta en cualquier instante cuando te das. Él siempre da más.

lunes, 15 de mayo de 2017

ORACIÓN Y VIDA




La oración se convierte en vida cuando realmente es verdadera oración, pues si se queda sola en palabras y relación íntima con Dios queda coja. Porque, sólo llega a Dios si viene apoyada en beneficio de los hermanos, especialmente los más necesitados. E incluso los enemigos.

La vida no se mide por la oración, ni por las novenas, ni siquiera por las Eucaristías. La vida es la expresión del amor a Dios concretado y derramado en los hombres de cualquiera condición. ¡Claro!, ¿quién hace eso y ama de esa forma? Está claro que necesitas orar. Orar para eso, para transformar tu corazón interesado, egoísta y cómodo en un corazón dado, entregado y sin condiciones.

Porque, así te está amando el Señor. Y no de otra forma. Luego, si tú y yo queremos amar como ama Jesús, tendremos que hacer lo mismo. El discípulo no es más que el Maestro. ¡Y claro, bastante claro!, necesitamos la oración, pero una oración que se haga vida.

viernes, 24 de marzo de 2017

EL TRABAJO, EL ACTO MÁS RELIGIOSO DE UN HOMBRE

A veces queremos hacer cosas, muchas cosas. Pensamos que hacer la Voluntad de Dios es hacer cosas y servir, y, aunque eso siempre estará bien, no es la esencia ni el criterio. Se trata de vivir tu tiempo, tu hora y hacerlo como Dios manda. Es decir, todas tus obras hacerla con el mejor esfuerzo y como si fueran tuyas propias. Tu trabajo es el mayor acto religioso que puede ofrecer a Dios. En él te das y sirves al prójimo y te ganas tu sustento.

Luego, no te preocupes de buscar más tiempo, porque tu tiempo, sobre todo cuando estás en el trabajo, lo estás dedicando a Dios si lo haces en su presencia y de la mejor manera posible según tus talentos y cualidades. Esa es tu diaria oración que nunca fallará. Y, luego, en el descanso y en tu tiempo libre, además de descansar, distraerte, que lo necesitas, acuerdate también de visitar y dialogar con el Señor. El Espíritu Santo te marcará también el camino, las ocasiones y tu tiempo.

Pero, tenlo en cuenta, es tu trabajo donde, cada día, te encuentras con el Señor y donde tu relación se hace más fuerte, viva y real. Dedicar tu trabajo, el medio con el que te ganas la vida, al Señor, es la oración más hermosa que puedes hacer. Y también la mejor oración. Luego, no podemos justificarnos con el tiempo, porque es tu tiempo, lo que haces cada día, incluso en las labores domésticas y otras, donde Dios se te hace presente y al que tú dedicas tus esfuerzos según su Voluntad.

Mira, Dios te pide que ames, ames a los hombres, tal y como Él te ama a ti a a todos los hombres. Pues, el trabajo, tu trabajo u ocupaciones, es la oportunidad de relacionarte con los hombres y servirles de la mejor manera posible, haciéndolo en verdad y justicia, y con amor. Eso es realmente y verdaderamente amar. Y esa es la Voluntad de Dios.

Luego, siempre quedará tiempo, sobre todo en el descanso y día libre, de santificar su Nombre e ir a visitarlo y participar en el banquete de la Eucaristía, alimento y fortaleza para nuestra alma.

sábado, 21 de junio de 2014

INCERTIDUMBRE, INDICISIONES, DUDAS Y FRACASOS.



No sé, me pregunto, como darte a conocer a los demás. Ese es, creo que siempre ha estado dentro de mí, la intención que ha dormido dentro de mí toda mi vida. Ha sido la causa de mis desvelos y desesperaciones, y en muchos momentos la causa de mis penas y tristezas. Vivo sólo para darte a conocer, pero experimento que no doy la talla ni soy digno de ser un buen apóstol. Y temo desesperar porque eso sería mala señal.

Son muy pocos los que se acercan a mí. Ahora mismo hay dos jóvenes, que, supongo, van por intereses propios, pues cuando hay un novio u otro interés por medio, Tú, Señor, quedas excluido, y yo fracaso, ridiculizado, marginado y desvalorado. En mi caso está justificado, pues mi testimonio es malo y mi vida no va acorde con mis palabras. Y estas tampoco son las mejores y buenas para llamar la atención hacia Ti.

Me da vergüenza que mis pecados enturbien tu Palabra y desdibujen tu Imagen levantando un muro que les haga imposible verte. Porque si hay alguien que falla, ese soy yo, un pobre pecador indigno de proclamarte y de transmitirte a los demás. Sin embargo, hoy, que en los cuatro años aproximadamente que voy a la cárcel a presentarte siempre he tenido con quien compartir, hoy, por sólo segunda vez en todo este tiempo me he quedado solo.

 Esto originó este diálogo contigo, que ahora plasmo en este humilde blog. Descubro que tengo algo que darte. Al menos en todo ese tiempo no he fallado, sino, creo recordar dos o tres veces, y de forma justificada por viaje. He estado perseverante y presente para que no se pierda ni un instante de la cita semanal donde Tú, por la promesa de tu Palabra, te reúnes también con nosotros. Es mi pobre aportación, porque los resultados ya lo sabes Tú, y mejor que yo.

Sin embargo, cuando salía, después de estar casi una hora esperando y donde aproveché para hablar contigo este ameno diálogo, que comparto ahora, experimenté una sensación de paz, de gozo y alegría por padecer un tiempo, que aparentemente parece perdido, pero que por mí cabeza nunca pasó esa idea. Tú estabas allí acompañándome y hablándome, y me llenaba de satisfacción la espera baldía que sufrí por la ausencia de los otros.

Padecer por Ti Señor no hiere sino todo lo contrario, llena de paz, experimentas gozo y te invade una suave briza de felicidad que rezuma alegría y serenidad.

lunes, 2 de junio de 2014

NADA SE CONSIGUE SIN ESFUERZO



De todos es sabido que lo bueno exige esfuerzo. No hay nada que nos hayamos propuesto por ser bueno y conveniente para nosotros que no nos haya exigido bastantes sacrificio y esfuerzos. Se machacan y preparan los atletas en el gimnasio; hacen lo equivalente los futbolistas en sus estadios y no digamos de los ciclistas y los tenistas... Todos sufren exigencias y esfuerzos físicos, dietas y descanso para estar en plena forma y poder aspirar al primer lugar.

Y todo por conseguir títulos, medallas y premios que caducan y se evaporan. ¿Qué hacemos nosotros por conseguir que el Señor nos dé la fe? ¿La pedimos con insistencia, con esfuerzo, con perseverancia, con renuncias, con oración...? Porque sabemos que la fe es un don de Dios, pero también sabemos, por el mismo Jesús, que si pedimos seremos escuchados. ¿Lo hacemos?

Y lo que nosotros perseguimos no es un simple título, premio, medalla que nos da una gloria efímera, sino que buscamos la Gloria eterna y en plenitud junto al Padre Dios. ¡No hay nada más alto y hermoso a lo que podamos aspirar! ¡Y eso colma todas nuestras ansías y aspiraciones buscadas y deseadas!

Pongamos de nuestra parte todo el esfuerzo que podamos al mismo tiempo que se lo pedimos al Señor Jesús.

sábado, 12 de abril de 2014

EN TU PRESENCIA SEÑOR



Estar ante Ti y abrirte el corazón voluntariamente para que Tú, Señor, dictes mi vida y señales mi camino, es la Gracia y la oportunidad más grande de la vida del hombre. No sólo porque los hombres y mujeres de este mundo necesitan reflexionar, pararse y reorientar sus vidas, sino porque no hay otro Maestro ni otro Consejo mejor que pueda señalarnos el verdadero y único camino de salvación.

Por eso, se hace necesario gastar parte de nuestro tiempo a estar contigo Señor, a hablarte y dialogar de nuestras cosas. Porque a Ti, me lo demuestras cada día, te interesan mucho mis cosas, y yo quiero y necesito contártelas para aprender, conducirme y caminar según tu Palabra. Te has quedado en la Eucaristía pacientemente aguardando mis visitas y dándote cada día en fecundo y real alimento para mi sostén y camino.

Te haces presente para que, no sólo te pueda ver, tocar sino hacerte alimento de mi vida y darme tu Gracia para recorrer la cruz de mi vida y llegar al Calvario de mi muerte compartiéndola contigo. Te haces milagro constante cada instante y cada momento y sin embargo los hombres perdemos la mirada en otras cosas sin apenas importancia y caducas en el tiempo.

Te pido Señor la paciencia y la sabiduría de saborear, gastar y aprovechar estos momentos contigo, porque de ellos dependerá mi vida, mi felicidad y mi salvación.

martes, 7 de mayo de 2013

LA ORACIÓN NECESARIA PARA VIVIR EL AMOR



No hay otra respuesta sino vivir el amor. Y vivir el amor sabemos que es preocuparnos por las personas que nos rodean y viven en nuestra vida y se cruzan entre nosotros. De nada vale tanto rezar, tanto manosear y besuquear a las imágenes si no hacemos presente el amor en nuestra vida.

Tampoco servirán para mucho las Eucaristías y todos los actos de piedad y rezos que hagamos si nuestra actitud no es otra que la de esforzarnos en amar y amar. Y eso no es algo abstracto e intangible, se puede medir, medir en actos de amor. Actos de amor tales como escuchar pacientemente; actos de amor que se traducen en hacer compañía, servicio, amabilidad, entrega y hasta económicos.

Actos de amor que todos entendemos y sabemos que son y en qué consisten. Actos de amor para los cuales, ¡sí, ahora sí!, hace falta la oración, la cercanía e intimidad con el Señor, y sobre todo, la Eucaristía. Actos de amor que, de no estar a disposición y abiertos a la acción del Espíritu Santo, nos resultará muy difícil de concretar y realizar.

Pero, nada vale si no somos capaces de amar. Amar no es rezar, ni alabar y glorificar; amar no es postrarse en presencia del Señor y decirle una y mil cosas... Amar no es comer el Cuerpo del Señor. No, amar es dar la vida por servir y hacer el bien al otro y a los otros. Sean quienes sean. Amar es hacer lo que el Padre hace, cada segundo de nuestra vida, por cada uno de nosotros.

Amar por tanto es hacer la Voluntad del Padre. Lo hizo así Jesús y eso fue lo que nos enseñó. Nos envía el Padre, en nombre del Hijo, al Defensor para que podamos hacer nosotros lo mismo. Y claro está, para hacer eso, para amar, sí hay que rezar, vivir en el Espíritu Santo, recibir el Cuerpo y la Sangre del Señor y caminar juntos en la Iglesia. Pero sin esto, sin amor, nada vale.

jueves, 31 de enero de 2013

MEDITAR EN LA PRESENCIA DE DIOS

 

La meditación es muy importante en nuestra vida. Sin meditar no podemos orientarnos bien. Necesitamos aislarnos de todo aquello que nos peturba y nos agita para tomar conciencia de quienes somos y a dónde vamos. 

Y nada mejor que hacerlo de la Mano de nuestro Padre Dios, fuente de verdad y de sabiduría que nos ama y desea nuestro bien. 

Este vídeo nos puede ayudar en este hábito bueno de disponernos a meditar, y con esta intención lo comparto con ustedes por si les puede servir de ayuda.



miércoles, 27 de junio de 2012

TAMBIÉN EN LA CÁRCEL SE REZA


Porque en todo corazón abierto al amor, allí entra el Espíritu Santo, y allí mora el amor de nuestro Padre Dios. Y donde vive el amor nacen frutos que buscan el bien, la concordia, la paz, la justicia, la igualdad y las relaciones fraternas.

Y, también en la cárcel están los hijos de Dios, quizás los preferidos, porque son los marginados, los desheredados, los apartados de la sociedad. Posiblemente hayan faltado al amor y a la justicia; posiblemente necesiten ese tiempo de reflexión, de búsqueda y de encuentro, pero nunca les faltará el amor del Padre que los busca incesantemente sin descanso para liberarlos de toda esclavitud.

Y entre los que asisten a la catequesis, ha nacido desde dentro del corazón, un canto y alabanza a la Madre de Dios, porque cuando se está en una situación de cárcel, se echa en falta mucho, sobre todo para los que se encuentran solos, el calor y la compañía de una madre.

Su canto dice así:


 


AL INMACULADO CORAZÓN

¡Hoy, me siento tan feliz, 
para mí es el mejor día
no sé que ocurre en mi ser
tengo una inmensa alegría!

Me late el corazón
a un ritmo acelerado
algo extraño está pasando,
hoy me siento enamorado.

Todo brilla alrededor
en mí brota la ternura
es mi día mejor
veo todo con dulzura.

Pero luego, en mi mente
algo me hace recordar
que todo esto ocurre
cuando sabemos amar.

No sé que pasó
que me dio tanta alegría,
es el recuerdo de mi Madre
que me alegra este día.

No debemos olvidar
lo que Jesús le decía,
Madre ahí tienes a tu hijo
en este penoso día.

Ella sufre por nosotros
es una flor tan divina
que da pena observar
su corazón con espinas.

Pero no estemos tristes,
es una gran alegría 
Ella no tiene manchas,
¡cómo sufre cada día!

Es el día más hermoso
que supera mi alegría
es el corazón de mi Madre
El Inmaculado Corazón de María.

Madre, somos tus hijos 
los que estamos en prisión
y entre todos te pedimos
que intercedas ante Dios.

Tenemos a Jesús
el cuál es nuestro hermano,
y que Hijo no hace
lo que le pide su Madre

Perdón por nuestros pecados
tú res Madre divina
y soportas con cariño
esta corona de espinas.

En este día sagrado
te saludamos con alegría
y junto a mis compañeros
te deseamos un feliz día,
Madre de mi corazón
tú eres mi compañía.

A ti, gracias Madre.

Humberto Zampa.

lunes, 7 de mayo de 2012

¿NOS CUESTA ORAR?


Porque a la hora de orar nos hacemos, pienso, mucho lío al hablar con nuestro Padre Dios. Buscamos muchas maneras y formas para hablarle, y, creo, ponemos mucha distancia por medio en nuestra relación filial con Él, porque Él es nuestro Padre, y esa referencia nos debe servir para pensar en nuestra forma de relacionarnos con Él.

Debemos tener muy en cuenta que es nuestro Padre Dios, y un Padre, aunque sea Dios, no deja de ser un Padre, y en este caso, el mejor Padre del mundo. Por eso, ha de ser el Padre más compasivo y misericordioso que nunca jamás podamos encontrar. Un Padre perfecto que nos aguanta, tiene paciencia y sabe comprendernos y escucharnos. ¿Por qué entonces tener tantos rebuscamientos?

Y como Padre tan especial y bondadoso, comprenderá todas nuestras tonterías, miserias, dificultades y toda clase de estupideces que le digamos. Es nuestro Padre, nuestro Creador y que nos quiere tanto hasta el punto, Misterio inaccesible, que se ha hecho Hombre para morir por nosotros. Nunca podremos meternos eso en la cabeza.

Por todo ello, si orar es hablar con Dios, es decir, con nuestro Padre, lo más lógico es contarle todas nuestras alegrías y penas, todos nuestros problemas e inquietudes, y todo lo que nos preocupa en ese momento. Mi último pensamiento; mi deseos envidiosos; mi gustos y mis pocas ganas de hablarle; mi cansancio, mis dudas y los problemas con mi esposa, mis hijos, el vecino que me incordia y al que le tengo ganas, y... tantas cosas que tendremos que resumir para no alargar nuestra conversación con Él.

Creo que nuestra conversación (orar) se nos haría más amena, interesante, divertida y rica. Y, nuestro Padre, nos iría fortaleciendo, dándonos su Gracia para que, poco a poco, fuésemos siendo mejores hijos, mejores esposos o esposas, mejores vecinos, mejores padres, mejores...

Porque hablar de otras cosas creo que no sería orar, al menos no lo que nos concierne y nos toca, y eso es lo que, en mi humilde opinión, espera el Señor, nuestro Padre, que le contemos.


viernes, 20 de enero de 2012

DIOS CUENTA CONTIGO

DIOS CUENTA CONTIGO. Te has puesto a reflexionar porque Dios...

Muchas oraciones se elevan al Cielo por ese formidable gol marcado, o para que mi equipo gane ese partido o esa copa, o para que esto me salga bien...etc. Pedimos y pedimos, pero no caemos en la cuenta que los demás también piden que ganen sus equipos o que las cosas les vayan bien.

Luego, ¿cómo es posible que a unos les salgan las cosas bien y a otros no? ¿Cómo es posible que unos se vena amenazados por terremotos y tsunami y otros le favorezca un clima bueno y confortable? ¿Es eso justo? ¿Y no tenemos todos un mismo PADRE DIOS? Miles de preguntas nos seguiríamos haciendo a este respecto, ¿por qué ocurren estas cosas? La figura del PADRE DIOS queda algo confusa y desdibujada.

Sin embargo, no desesperemos e intentemos reflexionar, porque nuestra mente se nos ha dado para eso, para reflexionar y razonar. El mundo ha sido creado, y ha sido creado con unas leyes establecidas. Establecidas para marcar un inicio y también un final. Todo tendrá su tiempo. No obstante, dentro de su creación, el hombre destaca por encima de todo, y todo lo demás queda y está sometido a él.

Él domina la tierra y todo lo convierte para su utilidad y fin, pero lo hace desde la bondad y el servicio a que todo sea usado para bien y para el bien de todos. Fuera de eso las cosas pierden su sentido y su finalidad. Indudablemente, hay cosas buenas y malas, y, por eso, somos creado con la capacidad de elegir, es decir, somos libres, seres en libertad que podemos decidir esto o lo otro.

Por eso, delante del bien o del mal, el hombre tiende y quiere elegir el bien. Sería absurdo plantar un árbol para obtener frutos dañinos o amargos. Todos queremos plantar semillas que nos ofrezcan hermosos y gustosos frutos que sean un gozo para nuestro paladar y nuestro cuerpo. Pero tenemos también la posibilidad de sembrar mala semilla, y obtener frutos dañinos y malos que perjudiquen nuestra salud.

Dependerá de nosotros conseguir lo uno o lo otro. Y seremos nosotros los culpables de que el mundo sea mejor o peor, haya terremotos o no...etc. Nuestras decisiones serán de mucha importancia y trascendencia. Por lo tanto, si quiero que el mundo sea mejor, mi acciones tienen también que mejorar. 

No se trata de esperar que esa ayuda nos venga de afuera, sino que soy yo quien tengo que cambiarla y enderezarla. Por lo tanto, no mirar tanto hacia arriba sino ponernos por obra trabajar más y mejor, con más cuidado y atención. Ahora, sería muy importante conocernos y darnos cuenta de que estamos tocado, de que somos seres libres, pero inclinados al mal y al egoísmo, y tentados irresistiblemente a hacer las cosas a nuestro antojo e intereses. Y, por nosotros mismos, nos es muy difícil luchar contra esta condición.

Necesitamos la Gracia del Creador, la fuerza del ESPÍRITU SANTO que JESÚS de Nazaret consiguió para cada uno de nosotros con su entrega hasta una muerte de cruz. ÉL es la Cruz que nos salva y que, con Ella, somos capaces de vencernos y mejorar. Todo nos ha sido revelado en la Encarnación, tomando naturaleza humana como la nuestra para señalarnos el camino a seguir: "La bienaventuranzas". No cabe duda de que el mundo mejoraría, y que, sin lugar a duda, también nos costaría un gran esfuerzo por nuestra parte lograrlo. No viene sólo.

DIOS nos pide nuestra colaboración, y eso no consiste en mirar para arriba y quedarnos quieto, sino ponernos por obra colaborar con ÉL. Y esa colaboración nos exige saber sembrar, y sembrar bien.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

EUCARISTÍA: COMPROMISO MARTIRIAL

 No basta estar en la Iglesia...

Estaba sentado delante de ÉL, hacía una visita espontánea, pues esperaba una cita con alguien al que quería hablarle de ÉL. Y, en estos casos, lo mejor es hablarle primero a ÉL de quien queremos presentarle.

Mientras, entraban y salían personas que visitaban al SEÑOR. Unos lo hacían muy rápido, otros se tomaban unos minutos. Y algunos, después de dirigirse a ÉL iban a la capilla donde estaba la imagen de su Madre y pasaban unos segundos allí. Observaba todos esos movimientos y, sin poderlo evitar, surgió en mí la siguiente reflexión.

JESÚS no ha venido, y menos ha ofrecido su Vida en una muerte de Cruz para que pasemos nuestra vida:
-a) rezando muchas oraciones y, con mucha frecuencia, de forma sistemática y rutinaria...
-b) ofreciendo muchos rosarios y devociones que llegan a ser, en muchas ocasiones, actos desencarnados y piadosos...
-c) celebrando muchas Eucaristías que no acaban de terminar en un compromiso martirial como deben terminar...
-d) pasando muchos momentos en su presencia, pero que no incide en la forma de vivir nuestra vida... Y muchas cosas más.

Creo, pensaba, que CRISTO no pensó en una muerte de Cruz para que dedicáramos nuestra vida a esas actitudes piadosas o formas de piedad. Incluso para ser piadosos. No, la piedad es una consecuencia de nuestra fe. Y nuestra fe es el testimonio de vivir en la confianza de Aquel en el que creemos.

Por eso, ahora lo entiendo mucho mejor, no fue María dichosa por ofrecer voluntariamente su vientre glorioso para la encarnación del HIJO de DIOS, sino que, fue elegida, porque estuvo siempre dispuesta a "Cumplir la Voluntad del PADRE DIOS". De tal manera que, a la exaltación por influjo del ESPÍRITU SANTO, al poner en boca de aquella mujer la exclamación de «¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!», JESÚS responde, «Dichosos los que oyen la Palabra de Dios y la guardan».

María es elegida para la dicha, porque no hay dicha mayor, de ser la Madre de DIOS porque estaba dispuesta, lo estuvo siempre, a cumplir la Voluntad del PADRE. Y cuando fue interpelada para ese compromiso y cumplimiento, exclamó: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»

Ahí está la clave. No se trata de rezar sino de cumplir la Voluntad del PADRE. Y la pregunta que surge en mí en estos momentos es: ¿Cuál es la Voluntad del PADRE? Descubierta su Voluntad cobra sentido todo lo demás, porque para cumplirla necesito a JESÚS, necesito de su proximidad, de su cercanía, de su diálogo, de su Madre también, del alimento de su Cuerpo y de su Sangre...

 Es cuando todos los medios, mis oraciones, mis Eucaristías, mis esfuerzos, mi atención a su Palabra, mi escucha toman sentido y me ayudan a, como María, guardar todo lo oído y escuchado, para vivirlo diariamente en los lugares que DIOS me ha puesto en mi vida. Porque lo que se vive es lo que se transmite. No puedes transmitir lo que no vives, al igual que no puedes dar lo que no tienes. Sólo lo que tienes y vives será lo que puedes dar.

domingo, 17 de octubre de 2010

FE Y ORACIÓN.

Ocurre que una vez pasado el peligro o resuelta la situación nos olvidamos de dar gracias a todos aquellos que han hecho posible tal realidad. Pero, sobre todo, al Creador y SEÑOR de la vida, Nuestro PADRE DIOS, por haber con su Providencia protegido nuestras vidas.

Es lo que les sucedió a aquellos nueve leprosos que, "resuelto el problema, si te vi no me acuerdo". Con mucha frecuencia nos ocurre a nosotros lo mismo: "Salvada la situación, nos consideramos con derecho a todo menos a dar gracias y sentirnos agradecidos humildemente.

Por eso me ha llenado de gozo el saber que el ingeniero católico que hizo la perforación del rescate de los 33 mineros chilenos fundamenta su éxito en la fe y la oración. Terminado su trabajo da gracias a DIOS porque se ha salvado la vida de 33 personas. 

De la misma forma, no debemos dejar de orar para salvar la vida de todos aquellos que se encuentran en situación grave por enfermedad u otras circunstancias, pero sobre todo, por la de todos aquellos niños que viven en el seno de sus madres y están sometidos a una condena de muerte por simple hedonismo de sus Gobiernos y padres.

Es por lo que con gran alegría y gozo traigo aquí las declaraciones Greg Hall, dueño de la empresa Drillers Supply International, responsable de la perforación del rescate de los 33 mineros.


 Fe y oración son base del éxito del ingeniero católico que hizo perforación de rescate

HOUSTON, 13 Oct. 10 (ACI).-Greg Hall es el dueño de la empresa Drillers Supply International, responsable de la perforación que permite el rescate de los 33 mineros atrapados en un yacimiento chileno. Este ingeniero estadounidense, que se confiesa un devoto católico, asegura que la fe para superar los obstáculos y la oración cotidiana fueron las claves del éxito de su misión.

Hall, que el 12 de febrero será ordenado diácono permanente, expresó su emoción a la cadena Fox. "Ha sido un arduo trabajo pero vale la pena porque ahora estos 33 mineros se pueden reunir con sus familias. Es impresionante ver cómo en el lugar en donde pasé tanto tiempo y puse tanto esfuerzo estos mineros están saliendo, es un sentimiento maravilloso", indicó.

La empresa de Hall opera en Chile desde hace más de 20 años y se especializa en perforaciones en roca dura. El Ministerio de Minería de Chile la eligió para perforar el túnel de 622 metros por que el salieron los mineros como parte del llamado "Plan B".

El ingeniero explicó que trató de mantenerse al margen de los mineros de manera afectiva para no perder la concentración en una tarea tan complicada, pero siempre recibió el agradecimiento de los familiares apostados en el campamento Esperanza.

Su esposa Angélica comentó que sintieron el "peso del mundo" sobre sus hombros cuando supieron que su empresa sería la encargada de la tarea. "Todo lo que sabían sobre estos procedimientos tuvo que cambiarse porque era la primera vez que taladraban para rescatar vidas humanas. La perforación tenía que ser muy precisa, muy cuidadosa para que no se originara un derrumbe. Ha sido muy tenso", indicó.

"Pero también ha sido todo muy emotivo, ha involucrado mucha oración, muchas capacidades, mucho planeamiento y preparación, para hacer las cosas lo más perfectas posibles", añadió.

Hall conserva como recuerdo de su misión una carta en la que los mineros "básicamente me dicen gracias por el plan B. Gracias por no desfallecer. Es algo que voy a atesorar por siempre".

El ingeniero explica que no ha sido este trabajo lo que le ha ayudado a crecer en la fe, sino la fe la que lo ha sostenido durante este proceso al que considera "de lejos, la tarea más difícil técnicamente para una perforación. Esos momentos en los que todo parecía fallar eran momentos para la oración".

ORACIÓN ECUMÉNICA

OH Señor, a Ti confiamos la causa de la vida:
mira, Padre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de tu Nombre.
Amén

ORACIÓN POR LA VIDA

Oh María, aurora del mundo nuevo,
Madre de los vivientes,
a Ti confiamos la causa de la vida:
mira Madre el número inmenso de niños
a quienes se impide nacer,
de pobres a quienes se hace difícil vivir,
de hombres y mujeres víctimas de violencia inhumana,
de ancianos y enfermos muertos
a causa de la indiferencia o de una presunta piedad.
Haz que quienes creen en tu hijo sepan anunciar
con firmeza y amor a los hombres de nuestro tiempo
el Evangelio de la vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo,
la alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con solícita constancia,
para construir, junto con todos los hombres de buena voluntad,
la civilización de la verdad y del amor,
para alabanza y gloria de Dios Creador
y amante de la vida.
Amén

Juan Pablo II

sábado, 14 de agosto de 2010

CADA DÍA HAY UN MOTIVO PARA REZAR


En el camino de conversión hay siempre un momento de muerte, porque para crecer se hace necesario morir. La muerte da comienzo a la vida una vez se ha superado la dificultad, el apego o esclavitud que te impedía liberarte.

En ese sentido, la muerte es la liberación de lo que te encadenaba, de lo viejo, de lo caduco, de todo aquello que te reprime y te sumerge en una actitud vencida, atada, instalada, anquilosada y dominante... ¡Cuantas veces sentimos y clamamos a grito experimentarnos seres nuevos! Vivimos la experiencia de ser una persona nueva, cambiada, liberada, en una palabra, de aquello que me sometía, que no me dejaba avanzar.

En otras muchas ocasiones sentimos el deseo irrefrenable de morir ante tanto dolor y desesperación. Queremos acabar con lo viejo, inservible, caduco para empezar de nuevo. La muerte es el final del comienzo. ¡Y lástima para aquel que no tenga esa esperanza!, pues su vida quedará mermada, sin sentido, pobre y vieja. Tendrá que darse prisa por disfrutarla porque el tiempo se va deprisa.

¡Y si está en condiciones de hacerlo!, porque hay tanta gente condenada a sufrir, a vivir en circunstancias de esclavitud, de pobreza, de sometimiento, explotación y manipulación que, sus vidas, no tendrían sentido sino hubiese esperanza de un mañana justo y verdadero.

La simple lógica de la razón nos dice que la verdad debe salir a flote y todo aquel que se aprovecha del otro tendrá, en su momento, el juicio justo y debido. Y pagará todo lo que haya hecho con desamor y mentira. Es lo que todos esperamos que suceda y desde lo más profundo de nuestro ser comprendemos que debe ser.

Esa aspiración que nace de lo más profundo de nuestro ser es el sello de la Verdad que el Creador ha dejado en cada uno de nosotros. De tal forma, que cada uno, una vez muerto a la vida de este mundo, será su propio juez, porque conocerá cual debía haber sido su conducta, y lo que ha hecho bien o mal.

Conocerá al Bien Supremo (DIOS), y verá con sus propios ojos cual debe ser su premio y castigo una vez vivida la prueba de la lucha diaria del amor contra el egoísmo. Por eso, como el título de esta reflexión alumbra, cada día hay un motivo para elevar nuestra oración en un rezo decidido, entregado y ofrecido, desde nuestra entera libertad, al ESPÍRITU SANTO para que nos asista y nos fortalezca en la lucha contra la inclinación que nos arrastra hacia la muerte egoísta.

Hace días pedíamos por estar vigilantes, atentos, disponibles y humildes a tomar todo aquello que nos es dado por el Amo y Señor. Es, quizás, lo que necesitamos para nuestro alimento. Más nos puede perjudicar, indigestar...

Hace días pedíamos por no preocuparnos tanto por nuestro cuerpo y, sin dejarlo de cuidarlo, prestar más atención al verdadero tesoro del alma, donde está la verdadera perla y joya que tenemos que cuidar.

Hace días pedíamos por tener la fortaleza de ser fuertes a la hora de padecer enfermedad, dolor psíquico, angustias, problemas familiares, o persecuciones por nuestra fe... Necesitamos la Gracia de poder superar esas pruebas que nos pueden llegar como a otros.

Hace días pedíamos por la valentía de ser capaces de corregirnos fraternalmente y de aceptarlo humildemente. Necesitamos ser humildes y saber que todo nos viene de DIOS y nada es por nuestros méritos y dones, pues todo son regalos de Nuestro PADRE DIOS.

Y hoy pedimos por saber perdonar, porque para poder amar necesito antes ser humilde y perdonar. Si no perdono no puedo amar, y si no amo no tendré nada que ofrecer en el atardecer de mi vida, pues lo que me pedirán será como he vivido el amor en mi vida.

ES MUY NECESARIO ORAR, PORQUE SIN ORACIÓN MI VIDA ESTÁ VACÍA Y SIN SENTIDO.
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