SOBRE IMAGENES

Este blog toma las imágenes de Google - Pinterest - para sus reflexiones sobre inquietudes y otros acontecimientos alumbrados desde el Evangelio. Pide de antemano permiso para ello y de no ser así ruego ser avisado para retirarlas.
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lunes, 20 de enero de 2025

HABLEMOS DE LOS VALORES EN EL CINE

Sabemos que los monopolios son agresivos hasta el punto de conseguir lo que se proponen. Concentran todo el poder para exigir e imponer sus planes y proyectos y conseguir sus intereses. Muchos hemos sufridos y siguen sufriendo sus expolios, sus dictaduras y sus imposiciones hasta el punto de tener que ceder a sus amenazas y proposiciones.

De eso trata la película que hoy ocupa nuestra atención: «Vive como quieras» A mi manera de ver creo que exagera bastante los estereotipos con los que transmite esa libertad de vivir según tus aspiraciones, tus maneras de entender la vida y de acuerdo con lo que te gusta. Rosa bastante una actitud lunática, pero, sin embargo plantea una sana filosofía de la vida y encarna muy bien el espíritu de la libertad y del esfuerzo por ser tú mismo y vivir de acuerdo con tus ideas.

Ser consecuente y coherente con tu manera de pensar y de sentir. Y sobre todo, tener un espíritu trascendente en un Dios Padre que te quiere y que está siempre presente en tu vida y sostiene esa manera libre de no dejarte seducir por las cosas que te ofrece un mundo caduco y temporal. Al final lo que queda y vive son tus actos de amor y libertad que siguiendo tus buenas intenciones manifiestas bondad, gratuidad, amor y misericordia.

Resumiendo, creo que podemos quedarnos con esos valores que de alguna manera delimitan el estilo de vida de las personas, descubren y desnudas las apariencias, y las hacen libres, felices y capaces de ser lo que realmente quieren y desean ser: verdaderos hijos de Dios, porque es eso realmente lo que les hace felices. Y eso a mi humilde entender lo deja muy claro la película, que es lo importante y relevante de la misma.

sábado, 10 de diciembre de 2022

DISCERNIR EXIGE CONOCER LA VERDAD

Se hace muy necesario estar bien informado. Una información que te ayude a discernir para poder elegir el bien. Porque, de eso se trata, elegir el bien y desechar el mal.


El bien siempre está en la verdad, aún cuando - la verdad - sea algo malo, porque la verdad te lo descubre e impide que lo acojas y aceptes. Diríamos que la verdad nos lleva al bien, a escoger lo bueno lo que nos conviene según la justiicia.

Por tanto, hay que conocer e informarse de toda la información posible. Conocer todos los medios y discernir quienes dicen la verdad o la mentira escondida en apariencias de verdad.

Desde mi verdad y con toda la buena intención de buscar la verdad y la justicia, respetando el derecho a ser libre y a buscar siempre el bien, que es lo que nos une y nos fortalece en la convivencia como pueblo, les invito a conocer, un medio más, el Telegram de Julio Ariza - ver aquí donde se habla de la realidad, de lo que realmente está pasando y de la necesidad de pensar por nosotros mismos para decidir por el bien y la verdad.

sábado, 28 de mayo de 2022

TU FUTURO ESTÁ EN TUS MANOS

El mundo se ha convertido en un campo de minas. Si no andas con mucho cuidado te pueden explotar en tus propias narices. Y esto sucede porque el hombre se ha entregado al poder de la ciencia y de la técnica. En este mundo de hoy, muchos han alcanzado gran poder. No sólo económico sino también persuasivo, y, con su dinero, manipulan a otros que, teniendo cualidades de liderazgo, se vende al dinero, al poder y a la satisfacción de sus placeres y hedonismo más humano – animal en sus propias pasiones. Han vendido sus nobles ideales, que seguramente tuvieron en algún momento de sus vidas, y se han entregado a desempeñar el papel de títeres políticos para llevar a los pueblos según manden los poderosos. Poderosos en el poder económico e intelectual de la ciencia informática y moderna.

Juan Manuel de Prada, en su libro “Una enmienda a la totalidad” página 78 lo describe muy acertadamente, clarificando de forma brillante lo que sucede en nuestras sociedades democráticas: En su libro “Propaganda (1928) el publicista Edward Bernays —que no en vano era sobrino de Freud— afirma que «la manipulación consciente e inteligente de los hábitos y opiniones de las masas es un elemento importante en la sociedad democrática». Y se refiere sin rubor a un «gobierno invisible» (del cual los gobernantes elegidos en las unas no serían sino agradecidos y obedientes títeres) encargados de que «nuestras mentes sean moldeadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas» En este proceso de colonización de nuestro mundo psíquico, el martilleo demoscópico ocupa un lugar preponderante; pues el hombre‒masa utiliza la información que recibe machaconamente para formas su endeble juicio y adoptar decisiones. Las encuestas…

Sería muy interesante formarse, buscar desde tu propio intelecto y compresión que información está recibiendo y de dónde te está llegando. Ese es el campo de minas al que me refería al empezar esta reflexión. Nuestro voto en ese sentido es la mejor arma que, todavía, tenemos. Y hay que cuidarlo con mucho cuidado y mimo. Otros países se han descuidado mucho y ahora se han visto seccionados y divididos. Unos viven bien y otros, la mayoría ―el pueblo— sometido y esclavizado. Sin libertad ni derechos. Busquemos la fuentes donde podamos informarnos desde la verdad y la justicia. Yo desde aquí, sin ánimo partidista, porque lo que busco es la verdad y la justicia, sugiero que escuchen a Vox, un partido que va a buscar la unidad de España y los derechos y libertades del pueblo. También escuchen, vean y háganse socios, después de comprobarlo y verlo, del Toro Tv. En ellos encontramos la verdad de lo que está sucediendo. Luego, hagan lo que ustedes quieran, pero, al menos, podrán saber que, pase lo que pase en el futuro, nadie les ha engañado. Han sido ustedes los que han colaborado para el bien o el mal que nos pueda suceder. No habrá tiempo ya para lamentaciones. Los que puedan, si no están bien se irán; los pobres, el pueblo que se levanta cada día al trabajo, seguirá sin remedio a merced de los que dirijan en ese momento sus vidas. La cosa es bastante seria, y, ahora, es el momento de tomar una decisión. Piénsatelo. Tu voto y, sobre todo, tu oración, son, ahora, tus armas. Andalucía tiene la palabra.

sábado, 2 de mayo de 2020

DIOS TE HA CREADO LIBRE


El camino de Mateo: Eres libre para decidir!!!
La razón de tu libertad es que Dios te ha creado libre. Ha querido que tú seas dueño de tus decisiones y que seas tú quien decida ser feliz para siempre o, por el contrario, seas infeliz para siempre. Y, lo expreso así porque, con nuestra libertad, nos jugamos nuestra felicidad eterna. Y no hay ninguna discusión que, tanto tú como yo, queremos ser felices, ¿no es así? Supongo que en eso estamos todos de acuerdo.

Las diferencias aparecen cuando escogemos o decidimos el camino para conseguirla. Unos creen que la pueden conseguir en este mundo con poder y riquezas; otros, satisfaciendo sus apetencias y concupiscencias y otros haciendo lo que le viene en ganas en los momentos que lo desean. Es decir, dando riendas sueltas a sus egoísmos y libertinajes. Cada cual según le parezca.

Y lo que ocurre es que todos buscan la felicidad donde no se encuentra.  O al menos es una felicidad temporal, que no se mantiene ni nos satisface plenamente. Y que sabemos que va decreciendo, al mismo tiempo que nuestro propio cuerpo va deteriorándose hasta terminar con la muerte. Ante esta realidad, Dios, tu Creador, te ha propuesto dos caminos - Dt 30, 15 - y tú tendrás que escoger. Por lo tanto, eres responsable de tu elección y del camino que hayas escogido.

Es verdad que por ti solo nada podrás conseguir, pero, Dios, del que recibimos todo y sin Él nada podemos, ha querido contar con tu decisión. Por eso te ha creado libre, y tú decidirás que camino quieres tomar. En ello te juega tu felicidad, la verdadera felicidad eterna, porque, la de aquí abajo, es transitoria y muy corta, e incluso no es plena. Así que la cuestión depende de ti. Dios te ha creado sin tu permiso, pero si cuenta contigo para salvarte. 

Vale la pena pensárselo bien y no perder el tiempo, porque no sabemos el día ni la hora, y nuestro tiempo de libertad se puede acabar en cualquier momento.

sábado, 1 de julio de 2017

TÚ TAMBIÉN ERES ABRAHÁN


A ti también te llama Dios. No sólo llamó a Abrahán, sino que en él nos llama a todos. Porque, todos somos hijos en la fe de Abrahán, y como hijos, tenemos por delante el mismo camino a recorrer. Él ya respondió, y ahora te toca a ti y a mí responder. Estamos recorriendo nuestro éxodo particular e importa mucho saber en qué lugar nos encontramos. ¿Hemos pasado ya el sufrimiento del cautiverio en Egipto?, o, ¿estamos en el camino del desierto?

Y, ¿acogemos ese camino duro y atormentado que supone atravesar el desierto? ¿O nos rendimos y rechazamos ese duro camino? ¿Queremos volver a nuestro punto de partida y gozar de las delicias que este mundo nos ofrece, o disponernos a atravesar la puerta estrecha? ¿Nos preguntamos con recelo el por qué Dios nos ha traído a esta travesía atormentada que se nos hace difícil de superar? ¿Añoramos nuestra estancia, a pesar de la esclavitud, pero segura en comida, en Egipto?

Indudablemente que no nos gusta este camino lleno de dificultades. El hambre nos desquicia y nuestro cuerpo se debilita, y, quizás, también nuestra fe. ¿Le ocurrió eso a Abrahán? Cuántas cosas nos suceden, y no porque nos las manda Dios, sino por nuestros propios pecados y errores. Pero, toda la culpa será siempre para Dios. Y queremos una gloria sin esfuerzo ni sacrificio. A pesar de recibir todo gratuitamente, hasta ponernos en nuestras manos la posibilidad de salvación, nos quejamos y protestamos.

Seguramente si Abrahán hubiese protestado tampoco habría llegado su descendencia a la Tierra prometida. ¿Dónde está nuestra fe? ¿Es qué yo no soy hijo de Abrahán en la fe? ¿Y cómo quiero llegar a la Tierra prometida que Dios ha señalado a Abrahán, y a la que me ha conducido Moisés? ¿Es qué este mundo de hoy, mi mundo, no es un camino para llegar a esa Tierra prometida? Realmente, ¿dónde estoy yo? Porque mientras no encuentre mi lugar en este Éxodo, desde la esclavitud de mi propia tierra a la libertad plena de sentirme hijo de Dios, mi camino en este mundo puede ser erróneo y de perdición.

lunes, 7 de diciembre de 2015

¡VIVA LA DEMOCRACIA Y LA LIBERTAD!

La oposición gana por mayoría aplastante en Venezuela


El líder opositor Henrique Capriles abraza a un simpatizante tras depositar su voto.
El voto de castigo gana en las elecciones parlamentarias. Por primera vez en ocho años la disidencia se impone en las urnas.
Era una lucha desigual. Para poder vencer a la maquinaria del Estado se necesitaba un resultado contundente, que la gente se pronunciara de forma clara. Y así ha sido, para lamento del presidente Nicolás Maduro, que reconocía su derrota en las urnas y la victoria "de la Constitución y la democracia". Leer más.


Parece que la alegría que me invade es como si fuera venezolano, pero la siento y la comparto. Exulto de alegría por la victoria de la democracia, de la libertad y del bien común. Espero que los encarcelados por la defensa de la libertad sean puestos en libertad y sean fieles y comprometidos con sus palabras y proyectos.

Espero que Venezuela, tras estos momentos tensos, de alegría y gozo, sepa pacientemente y serena encontrar su camino de crecimiento, libertad, fraternidad y paz. Felicidades compañeros y nada más oportuno que empezar una nueva vida llena de esperanza en estos momentos cercanos también al nacimiento de Jesús. ¡Venezuela, prepara y abre tu corazón para que el Señor nazca en tu corazón!


jueves, 27 de noviembre de 2014

RECOGERMOS LA COSECHA QUE SEMBRAMOS



La lógica y la realidad nos descubren que lo que siembras recogerás. Y la responsabilidad nos exige que asumamos los frutos de lo sembrado y cultivado. Sería irresponsable reclamar frutos que no vienen de nuestro trabajo de siembra y cultivo. Suena a ser aprovechado y oportunista.

Igual ocurre en nuestra vida. Recogemos la cosecha que sembramos, y si sembramos una familia que luego cultivamos mal, o la desestructuramos, o  la estropeamos, los frutos, es decir, los hijos, si los hay, serán por pura lógica también malos, desestructurados o podridos. Claro, hay excepciones, pero la lógica nos dice que es lo más probable que eso suceda.

En otro orden de cosas ocurre exactamente lo mismo. Nuestra formación, nuestros hábitos, nuestra cultura, nuestras inquietudes, nuestras búsquedas, nuestros principios e ideologías...etc., serán frutos de nuestro esfuerzo, de nuestro trabajo, de nuestros cultivadores y nuestro bien sentido común. El mundo no es consecuencia sino del trabajo de todos los que lo habitan, y en ese sentido a nosotros nos corresponde nuestra parcela particular.

Deducimos, y eso lo sabemos todos, que si cada cual cultiva bien su parcela, el mundo, o todas las parcelas del mundo, bien cultivadas, darán buenos frutos. Todos nos beneficiáremos y el mundo será mejor. Pero, al parecer no ocurre así. Si bien es verdad que a todos nos gustaría que fuese así, bueno para todos. Existen parcelas mal cultivadas, y, por supuesto, malos cultivadores y sembradores. 

Personas que eluden sus responsabilidades y no se enfrentan con los problemas. Y esos problemas afectan, no sólo a ellos, sino que por el efecto dominó repercuten en todos los demás. Un problema en el colegio, bien con el inspector, director, profesorado, alumnos o padres, afectará a todo el colegio y a la educación en general si no se soluciona y se toman medidas. ¿Responsables? El inspector, director, profesorado, alumnos o padres. 

Vivimos en un mundo donde la libertad tiene un precio, el bien o el mal, dependiendo de cómo se viva, se respete y se realice. Porque, si se emplea para no cumplir responsablemente, se hace mal, y si se responde responsablemente, se hace bien. Así el mundo puede servir como termómetro de como lo estamos haciendo.

lunes, 24 de noviembre de 2014

SOMOS LIBRES PARA PENSAR COMO QUERAMOS



De eso no hay duda, somos libres para pensar como queramos. Pero también, por esa libertad, seremos responsables de nuestros pensamientos y elecciones. Será de listo pensar bien, porque en base a eso, lo que nos suceda en el futuro dependerá de las elecciones de nuestros pensamiento.

Es, pues, muy importante pensar, y pensar bien. No es cosa de perder el tiempo, y sí de enterarse de qué va la cosa y buscar lo verdadero y valido. Y cuando se toma esta ruta, casi siempre se termina encontrándose con Jesús. Entre otras cosas porque Él es el Principio y el Fin. Es el Centro del Universo, Alfa y Omega, el Primero y el Último. Lo es Todo.

Podrás negarlo, pero te encontrarás con Él. Y lo peor es que tu encuentro sea a la izquierda, porque sus Palabras fueron muy duras para los que esté a la izquierda. No a la izquierda políticamente hablando, entiéndase bien, sino a la izquierda de los que Él sitúe, porque eso es para echarse a temblar: Entonces dirá también a los de su izquierda: ‘Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis’. Entonces dirán también éstos: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?’. Y Él entonces les responderá: ‘En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo’. E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna».

No trato de convencerte, porque eso dependerá sólo de ti, y a ti sólo te compete. Sólo trato de compartir la alegría y el gozo de luchar en esta vida con esta esperanza, la de vivir en el Amor del Señor para estar entre sus elegidos, a la derecha, el día de su Segunda venida, tal y como Él nos ha prometido. Y de, eso si me gustaría, avisar a todos aquellos que se lo toman a risa y a burlas.

Somos libres para pensar y elegir, pero aquí se trata de pensar y elegir bien. Y no hay nadie mejor, más seguro y en quién se pueda confiar que en Jesús, pues los de más mira como tienen el mundo. No hay sino que mirar, reflexionar y abrir los ojos.

viernes, 16 de mayo de 2014

DECIDIR EN LIBERTAD



Todos tenemos derecho a ser libres y, por consiguiente, decidir en libertad. Pero este criterio encierra mucha demagogia y falsedad, porque para decidir en libertad, primero hay que entender y saber que es ser libre, porque nadie es libre para hacer el mal y menos matar. Quién entienda que la libertad da derecho a matar no ha entendido que es vivir en libertad.

¿O es qué tiene derecho esa señora a matar a la presidenta de la diputación de León cuando se le antoja porque está enfadada con ella? Ese ejemplo desgraciado de hace unos días nos sirve para alumbrar la reflexión que hoy nos hacemos. Nadie tiene derecho a decidir libremente un mal, porque no está actuando libremente sino sometido por sus sentimientos de odios, de soberbia y venganza, es decir, no es libre.

Están equivocadas, se cae de maduro, la exigencia de la mujer a decidir en libertad la vida o la muerte del ser que lleva dentro de su seno. Porque desde la concepción hay vida, y una vida distinta, única, irrepetible y con los mismos derechos que ella.

Por lo tanto, derecho a decidir en libertad, sí, pero sabiendo que tu libertad termina donde empieza la del otro. Y el otro es, en este caso concreto, ese niño que vive en el seno de su madre.

domingo, 26 de mayo de 2013

LA LIBERTAD IMPLICA COMPROMISO



Cuando alguien se compromete, se compromete libremente, pues de no ser así no se ha actuado en libertad. Y es, precisamente, la libertad la que implica ese compromiso, que de no cumplirse nos deja en mal lugar y nos cataloga como persona sin responsabilidad, no seria y no grata.

Todos queremos cumplir con nuestros compromisos, de tal forma que los que no cumplen son llamados sin vergüenzas, irresponsables y carentes de seriedad y palabra. Es el caso de muchos políticos y cargos públicos, pero también de todo aquello que derive en una responsabilidad.

Y responsabilidad tenemos todos desde que desempeñamos un rol en la sociedad. Tiene responsabilidad los hijos para con sus padres; tienen responsabilidad los estudiantes para con su deber de estudiar, y tienen responsabilidades mucha gente... Pero en esta pequeña reflexión, quiero llamar la atención sobre algo muy importante y de lo que dependen muchas cosas en nuestra sociedad. 

Me refiero al matrimonio. El matrimonio no se hace por amor sino por el compromiso de amarse. Lo que constituye el matrimonio no es el sentimiento. Es el amor lo que origina el matrimonio, porque llega un momento que lo que engendra el amor es un compromiso, una situación nueva a la que llamamos familia: una verdad que lleva a vivir para ellos, para los miembros de la familia. Y este compromiso sobre el que se origina esta familia es de amarse para siempre (de carta a un cónyuge con dudas).

De tal forma que no cumplir con ese compromiso es faltar al respeto y la libertad. Se hace lo que responde a mis egoísmos y se aparca todo aquello a lo que me he comprometido. Esa, y no otra, es la razón por la que vivimos en una sociedad desestructurada, mentirosa, engañosa, falsa, injusta... que originas enfrentamientos, injusticias, violaciones, adulterios, explotaciones, guerras, violencias y muertes. Simplemente una falta de libertad y compromiso. Lo contrario, el justificarse distorsionando la realidad, se llama autoengaño, enfermedad muy común en nuestra sociedad, cuyo virus es la autotraición, ocasionada por un libertinaje disfrazado de libertad y descompromiso.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

PRISIONERO DE MÍ MISMO...

 prisionero de mi mismo
porque la libertad no se encuentra fuera de mí, ni en las cosas que están en el mundo. La libertad, mi libertad está dentro de mí, y es ahí donde debo buscarla porque será el lugar donde único puedo encontrarla. 

Somos prisioneros de nuestros propios deseos y aspiraciones que nos ocupan todo nuestro tiempo. Y en la medida que nacen nuevos deseos se forjan nuevas metas. Todo eso nos pone en movimiento y dispone de nuestro tiempo. 

Hace poco un amigo me decía que sus objetivo este año, entendiendo como año desde el final del veranos y de las vacaciones hasta el próximo, eran aprender a tocar el timple, instrumento musical canario con el que se interpretan canciones folclóricas, e inglés. Así que supongo que su tiempo libre estará fundamentalmente dedicado a eso.

Según nuestros ideales y aspiraciones serán nuestros esfuerzos, de forma que parte importante del mismo estará invertido en aprender y alcanzar ese ideal. Muy pocos se preocupan de alcanzar la vida eterna. Supongo que ese sería un gran ideal. 

Y pienso que no lo hacen porque lo ignoran o no creen que pueda existir ese ideal. Lo dan por una utopía y se resigna a vivir lo mejor que pueden gastando su tiempo en ideales que, sin dejar de ser buenos, no dejan de ser caducos y limitados.

Sin embargo, no paran de preocuparse por su salud, hacer ejercicios y cuidarse lo mejor que pueden. Una contradicción, porque, ¿para qué tantos cuidados y esfuerzo si los resultados van a ser los mismos? Todos terminaremos algún día. ¿Vale la pena tantos cuidados y molestias? Hace un momento me ha llegado la noticia de un amigo que se ha muerto hoy mientras dormía la siesta.

¿No sería muy importante buscar si es posible vivir eternamente? Porque yo conozco una proposición que la ofrece gratuitamente y de verdad, pues quien lo dice lo ha experimentado, ha Muerto y ha Resucitado. Él es su propio testimonio, es la Verdad, el Camino y la Vida.

Supongo que muchos no creen en Él pero se trataría de buscarlo y conocerlo, porque cuando no se conoce no se sabe. Claro, la oferta es gratuita, pero exige esfuerzo, búsqueda y mucha humildad. No es apta para los soberbios, los engreídos, los orgullosos, los suficientes... Esos ya tienen el mundo, pero solo por unos cuantos años, ¿y después?

Creo que es un problema muy serio. Valdría la pena dedicarle mayor atención porque lo que está en juego es lo que buscamos, la vida eterna, a pesar de que la hayamos descartado y resignados a vivir estos cuatro años gastando nuestro tiempo para nada. 

Seamos libres y capaces de decidir por la Verdad, por lo bueno y lo perdurable. Despojémonos de tanta esclavitud, de tantos ideales pequeños, caducos que nos atenazan y nos esclavizan en una carrera desesperada sin rumbo ni orientación. Busquemos la verdadera libertad dentro de nosotros mismos.


sábado, 6 de agosto de 2011

¡TENDRÉ QUE SER GALEOTE PARA DESPERTAR?


¿Quiénes eran los galeotes? Eran esclavos destinados a pasar el resto de sus vidas sumergidos en la "sala de máquina" de aquellos barcos para hacer el oficio de las, valga la redundancia, maquinas de hoy. Eran los llamados remeros de aquellos antiguos barcos movidos a golpe de martillos y con remos. Eran hombres sin esperanza, ocultos al sol y luna, y sumergidos en la oscuridad del vientre de enormes barcos.

Habían perdido su esperanza y toda su vida se reducía a la comida diaria y al escaso descanso para reponer fuerzas con las que volver a remar. Nadie podía salvarles de tan trágico destino. Estaban sepultados de por vida, pero con vida.

Imaginemos que, de repente, aparece alguien que les advierte, les proclama y les ofrece romper esas cadenas que les aprisionan y alcanzar la libertad. Libertad que les permita ver la luz del día, el sol y la luna, y tomar el plácido descanso para, renovados, despertar a un nuevo día que les permita gozar de las maravillas del mundo creado. 

¿Qué haríamos? ¿Aceptaríamos tal propuesta? ¿Venderíamos todo lo poseído para alcanzar tanta Gracia? ¿Estaríamos dispuestos a luchar por conseguirlo? ¿Existe en realidad esa propuesta? Porque nuestra situación, si nos fijamos bien, puede ser muy similar a la de esos galeotes del pasado.

Sin embargo, parados y puestos a reflexionar, ¡tan necesario en esta vida!, percibimos con asombro que esta figura esclavizante y atormentada no ha desaparecido. Hoy siguen habiendo muchos remeros de inmensos galeotes que surcan los mundos. Galeotes gigantes transformados en poder, en drogas, en sexo, en ambición y egoísmos que encadenan a los hombres y los sepultan en las inmensas bodegas de este mundo. ¡A cuantas esclavitudes estamos sometidos! ¡Y por qué basura vendemos nuestra autentica y valiosa libertad!

No paramos de correr, cada vez a más velocidad. No paramos de competir, de destruir, de encadenarnos, de consumir, de poner el mundo por encima del hombre y no para el hombre, y mientras, los remeros, continúan sin parar y sin esperanza. Sólo la comida y la llegada de la muerte le prometen un descanso aparente.

Y lo grandioso es que la propuesta existe: "Podemos ser liberados, ¡estamos liberados!, y llamados a conseguir lo que realmente deseamos: "Vivir en paz, pleno de felicidad eterna", y liberados del agobio de remar y remar sin esperanza. No dejemos que tenga que hundirse nuestro galeote para que, al filo de ser tragado por el mar, miremos hacia arriba y veamos la verdadera luz. Todavía estamos a tiempo. Siempre estamos a tiempo de romper la cadenas que nos atan al remo de nuestra vida.

domingo, 31 de julio de 2011

A PESAR DE QUE MIS SENTIMIENTOS NO LO DESEEN


He oído muchas sentencias de personas que sólo obedecen a sus sentimientos: "No voy a misa porque no lo siento", manifiestan muchos; otros proclaman que sólo rezan cuando tienen ganas de hacerlo, y, finalmente, otros afirman que van a misa, como a cualquier otro sitio, cuando sienten deseos de ir. Resumiendo, podemos decir que se hacen las cosas cuando la sentimos y las deseamos.

Si así entendemos que deben ser las cosas, yo pregunto: ¿Por qué trabajamos cuando no tenemos ganas de trabajar?; ¿por qué nos levantamos a determinada hora cuando nos apetece continuar más rato en la cama? ¿Por qué quiero esto a pesar de que sé que me va a complicar la vida? Y podrían repetirse "muchos "por qué" como los de el famoso Mouriño.

La vida está salpicada de muchos "por qué", pero eso no significa que, entendamos o no el por qué de muchas cosas, las dejemos de hacer o la hagamos. Hay una cosa que nos puede ayudar a clarificar y discernir cual debe ser nuestra actitud. Y es que las cosas deben hacerse en función del bien que representan y para el bien de los demás. De tal forma que, cuando hago algo debo discernir si eso es bueno para el otro, aunque eso represente un esfuerzo y un sacrificio. Porque todos queremos hacer el bien, y desaprobamos el mal. ¿O es qué alguien aprueba lo ocurrido hace horas en Noruega? Todos sabemos lo que está bien o mal, a pesar de querer ocultarlo o disimularlo muchas veces.

Y para poder hacerlo y elegirlo tengo mi voluntad, y mi libertad. Porque lo que mi conciencia distingue como malo y perjudicial para los otros, debe ser rechazado por mi libertad y retirado por mi voluntad. Por todo ello, mis sentimientos deben ser dirigidos y controlados por mi conciencia utilizando mi voluntad y libertad. Porque en mi conciencia está el deseo de hacer lo bueno sobre lo malo, pero, a pesar de esto, hay una lucha para la que tenemos las armas de la voluntad y libertad con las que vencer.

De tal forma que, a pesar de no sentir ganas ni deseos de estar delante del SEÑOR en oración, lo hago. Lo hago porque es lo mejor que puedo hacer para mi bien, pues el SEÑOR es el Bien más grande al que quiero llegar y mi máximo Ideal: "La Vida de la GRACIA".

Por mucho que me empeñe y me esfuerce, sólo la Gracia del SEÑOR es la que me hará sentir y sintonizar con ÉL. Y lo hará cuando ÉL quiera y como quiera. Yo sólo sé que debo estar ahí, fiel como un perro con su amo, pendiente de que, por su Gracia, sienta lo que anhelo sentir. Por eso, no entiendo a muchas personas cuando tratan de hacer las cosas según las sienten; cuando tratan de hacer las cosas según les parece y su relación con el SEÑOR la dirigen ellos.

Ellos deciden cuando, a quien y cómo hay que actuar y a quien hay que obedecer y amar. Ellos deciden como orar, con qué frecuencia y dónde. Ellos planifican su propio plan y de acuerdo con sus gustos, apetencias y deseos. ¿Les parece eso correcto? Si fuese su plan de salvación creo que sí, pero siendo el de otro eso sería hacer lo que te da la gana.

Si el SEÑOR nos ha ofrecido un plan de salvación, ¿cómo te atreves tú a proponer el tuyo? ¿Acaso tú puedes salvarte? A menos que pensemos un poco, en seria reflexión, buscando la verdad y no mi verdad, encontraremos el camino verdadero por donde debemos caminar. Creo que la verdad se hace diáfana y nos permite ver la luz del camino.

sábado, 26 de marzo de 2011

¿DÓNDE DIRIGIMOS NUESTRA LIBERTAD Y VOLUNTAD?


Todo depende de lo que hagamos, y eso está en función directa con nuestra libertad y voluntad. Es un regalo de DIOS, pues los demás seres viviente de planeta no tienen libertad ni voluntad para elegir lo que les apetezca. El hombre y la mujer pueden hasta quitarse la vida de forma voluntaria y libre. El animal no lo puede hacer, tiene que cumplir obligatoriamente con sus instintos predeterminados ya por el Creador.

Y de la forma que orientemos nuestra libertad y voluntad, estaremos orientados hacia ser verdaderamente libres o no. Nuestra vida se reduce a saber elegir la verdad o la mentira, y de eso depende nuestra verdadera salvación. Y no es fácil hacerlo, porque solos no sabremos hacerlo. Necesitamos la asistencia del ESPÍRITU SANTO para poder alumbrar el camino.

El gran error del hombre y la mujer, ya pasó con Adán y Eva, es querer alumbrarse el mismo y seguir sus propios planes y proyectos. No sabe ni puede, porque su máxima aspiración, la que le hace inmensamente feliz es el amor y eso solo lo logra injertado en DIOS. Necesita saberse amado para darse en amor. Y el único que lo puede amar, porque por amor lo ha creado, es DIOS. Su PADRE DIOS.
Sin DIOS el hombre y la mujer se pierden y se vuelven contra si mismo. Amargan y entristecen sus vidas porque les falta el amor. Necesitan amar para sentirse feliz. Y si buscan fuera de DIOS no encontraran lo que tanto anhelan. Estamos hechos para DIOS y sólo en ÉL encontraremos el gozo y la felicidad eterna.

Por todo ello, nuestra libertad y voluntad juegan un gran papel en nuestra vida, y necesitan ser educadas, fortalecidas, disciplinadas, para que sean encaminadas por el buen camino. Se hace necesario momentos intensos de oración, de espacios de diálogo y de acción donde la piedad fortalecida por el conocimiento desemboque en el amor práctico que se traduce en obras. Posiblemente eso le faltó al rico Epulón. Diluyó su vida de forma frívola y desinteresada y sólo se ocupó de sí mismo. Equivocó el camino de su libertad y voluntad.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

TODOS QUEREMOS HACER EL BIEN, ¿NO ES ASÍ?

Hacer el bien a los demás posee dos virtudes económicas

Todos deseamos hacer el bien, porque, independiente de nuestros sentimientos, tenemos plantado en nuestro corazón la semilla del bien. De tal forma que, cuando lo hacemos, sentimos paz, satisfacción y un gozo inmenso. Nos sentimos, en esos momentos, orgullosos y muy bien con nosotros mismos. 

Esa experiencia la hemos experimentado todos, y experimentamos, valga la redundancia, que cuando la vivimos y realizamos nos sentimos gozosos y felices. Y, precisamente, en eso consiste el ser libre: "abrazar el bien". La libertad es abrazar el bien y, para ello, se necesita saber dónde y cómo podemos hacer bien.

Esa reflexión despierta el nacimiento de una pregunta en nuestro interior: ¿Quién realmente sabe dónde está el bien? O dicho de otra forma: ¿Quién no se equivoca nunca? Porque eso es lo que todos deseamos, "no equivocarnos nunca", y siempre elegir bien. Porque cuando elegimos mal, lo pasamos mal, y eso nadie quiere vivirlo y trata de evitarlo.

Navegando en este sentido concluimos que saber, conocer y elegir bien es lo que nos hará libre, y no al revés, como alguien ha dicho. No es la libertad la que nos hace verdadero, sino la verdad, el saber elegir lo bueno lo que nos hace libre. Por eso decimos y proclamamos que la libertad consiste en abrazar el bien.

Y se es más libre en la medida que vamos descubriendo donde está el bien y haciéndolo presente en nuestra vida. Porque esa es nuestra meta, conseguir liberarnos de todo apego, de todo vicio, de todo sometimiento en hacer lo que no queremos hacer.

¿A quién no le cuesta levantarse todos los días de la cama? ¿A quién no le cuesta realizar su trabajo cada día? ¿A quién no le pesa trasladarse, hacer ejercicios, incluso, en determinados momentos, hasta comer y...etc. Todo nos cuesta esfuerzo y nuestra vida se transforma en un combate constante por conseguir liberarnos de esas tendencias que nos impulsan y arrastran a abandonarnos y sumirnos en la indigencia de no hacer nada.

A los seres vivientes irracionales les cuesta menos, precisamente porque no son libres y sus actos y esfuerzos están determinados y dirigidos por sus instintos de forma irrevocable. No pueden negarse. Pero nosotros sí, y podemos hacer lo contrario a lo que nos beneficia y debemos hacer. Por eso podemos negarnos a seguir y hacer el bien, pero cuando lo hacemos estamos alejándonos de ser libres y sometiéndonos a la esclavitud.

Necesitamos, lo vemos claro, la ayuda de Alguien que sepa guiarnos, que quiera guiarnos por el camino de la Verdad para conseguir liberarnos y ser libres. Y también la firme voluntad de dejarnos guiar a pesar de sentirnos arrastrados por nuestros apegos  carnales e impulsos egoístas. Todo eso nos somete no nos libera. Y eso lo sabemos todos, aunque muchos lo queramos obviar y esconder, y otros lo tengamos tan oculto y enterrado en nuestro corazón que no podamos verlo.

La pregunta ahora es la siguiente, cae por su propio peso:  ¿Quién nos puede guiar? Sabemos por experiencia, unos dos mil diez años de recorrido, que no hay nadie, por lo menos en este mundo y hasta la fecha, que lo hay hecho bien y que nos de la confianza plena de seguirle. Y a los hechos y situación en la que nos encontramos  me remito. Una simple observación a nuestro alrededor y no sabemos si hemos avanzado o retrocedemos.

Nuestros dirigentes son cada día peores, o buscan sus intereses y su verdad, pero no la verdad que nos acoja y sea para todos. Está claro que aquí en este mundo no se encuentra ese dirigente, luego la pregunta queda en el aire, cada cuál piense dónde y quién puede guiarnos.

jueves, 30 de septiembre de 2010

EDUCAR EN LIBERTAD


Educar no es nada fácil, al contrario, se hace duro y difícil acompañar al educando desde su nacimiento hacia la libertad bien entendida. Porque educar en libertad es educar para hacer el bien, ya que ser libre es estar dirigido a desear lo bueno, lo mejor, lo que ayuda a mejorar y perfeccionar al ser humano.

Lo contrario sería libertinaje, porque es de buen nacido buscar lo bueno y verdadero, y eso no es otra cosa sino hacer el bien. Cuando frente al otro, optamos por enfrentarnos y no ponernos al lado, estamos buscando nuestro propio bien y eso es egoísmo. El bien, tanto el nuestro como el de los demás, estamos obligados a buscarlos juntos, de forma justa y en paz. 

Porque somos seres nacidos para relacionarnos y en relación, pues dependemos unos de otros. Y, queramos o no, estamos condenados a amarnos. Todo lo contrario a ese sentimiento primario, que yace en nuestro interior, nos violenta y no pone a mal con nosotros mismos. Clara evidencia que necesitamos amar y amarnos. Es entonces cuando nos sentimos bien y felices.

Pero, dirigir y conducir al ser humano a este fin, al que está llamado, necesita mucha paciencia y esfuerzo. Nuestro pecado es tomar la puerta ancha, el camino más fácil y cómodo. Suele pasar eso. Lo alumbro con una reflexión tomada de la revista el Santo de este mismo mes de septiembre, firmada por el P. José Martines, Capuchino. Y dice así:

Lo vi en el Parque del Este de Caracas. El Papá y la mamá llevaban a su hijo pequeño entre los dos, asido de las manos. Los brazos de los padres hacían de columpio para el niño que reía. Sentaron al niño  sobre la hierba. En un círculo imaginario colocaron, en torna al hijo, el bolso de la madre, el gorro del padre, la chaquetita del niño y una neverita... Todo equidistante del pequeño.

Al padre se le oyó: ¡Troski! Y un perro pastor alemán se fue al centro donde estaba el niño sentado, queriendo arrancar con sus manecitas hierba del suelo. Los padres se fueron a sentar en un banco sombreado, a unos tres metros donde quedaron niño y perro... Hasta aquí todo normal.

El niño se cansó e intentaba marchar donde estaban los padres. El pastor alemán se lo impedía una y otra vez. No le permitía salir de aquel círculo imaginario. Unas veces le empujaba, otras le mordía el pantalón y lo llevaba de nuevo al centro. Los padres miraban. Vi que el niño se tumbó sobre la hierba llorando. 

El perro sentado frente a él miraba a los padres, después al niño (ignoro si el llanto del niño afectaba al perro). Poco más tarde, el niño se durmió sobre la hierba. El pastor alemán se acostó dejando al niño entre sus cuatro patas, y noté que también él cerraba los ojos como intentando dormirse.

Minutos más tarde la madre tomó al hijo en brazos., El perro llegó donde estaba el padre, y mientras movía la cola, el dueño le pasaba la mano por la cabeza. Los cuatros se fueron. No los perdí de vista hasta que montaron en su coche.

En el bando que había dejado aquel matrimonio, me senté. Sin quererlo seguía viendo en mis ojos o en mi mente la figura de aquel niño a quien un perro amaestrado no le permitía salir de aquel círculo. Casi me molestaba la actitud de los padres, la actitud del perro amaestrado, casi me dolían las lágrimas del niño.

Amaestraron al perro para cuidar de su hijo, para proteger a su hijo y en la misma medida para impedir la libertad del hijo para salir del círculo que le habían marcado. Y la mente, sin quererlo, me mostró las imágenes de otros perros amaestrados para que no permitan salir de su círculo al hombre, aunque llore:
(*) droga, mafia, intereses, dinero, ambientes propiciados y patrocinados por ideologías asentadas en el fugaz poder de turno.

Es triste ver al niño y al hombre que a veces llora, por no poder salir del círculo. Pero preferimos permanecer sentados (como aquellos padres) para ver como los perros amaestrados (*) cumplen con su oficio.

sábado, 17 de abril de 2010

NUESTRA LIBERTAD TIENE QUE SER REDIMIDA.


La mayor aspiración del hombre es ser libre. Siempre, el ser humano, ha luchado por ser libre y la historia está cargada de tintas de libertad. Se ha derramado mucha sangre por conseguirla y los pueblos son pueblos cuando han logrado ser libres. Sin embargo, una vez lograda se han dado cuenta que lo que entendían por libertad no parece ser "libertad", porque en su vida práctica y real no se han sentido libres.

Y es que, posiblemente, no se haya entendido bien lo que significa libertad, o, al menos, no se tenga una idea clara de su contenido más profundo y esencial. En su superficialidad se aplica a tomar decisiones en uno u otro sentido sin tener en cuenta la moralidad del acto a decidir. En la mayoría de los casos se decide en base a intereses económicos, de bienestar, de prestigio, de aspiraciones, de trabajo y...etc. No se busca sino el propio bien y eso determina que no se está actuando libremente sino sometido al propio egoísmo.

Por lo tanto, libertad no puede ser tomar decisiones de cualquier tipo, sino decisiones que busquen la verdad y el bien de todos. Cuando no se actúa así se está sometido a los propios apegos o intereses egoístas. Y no se es libre, sino todo lo contrario. De tal forma que, para ser libre hay que buscar la verdad que sea para bien de todos, sin perjuicio de nadie aunque sea uno solo. No se trata de buscar el bien de la mayoría, sino el bien de la persona humana, aunque sea una. Cada vida es un bien supremo y su valor está por encima de todo.

Esto puede plantear algunas excepciones que tendrán que ser vista sobre el terreno y momento que se produzca, pero la regla es que el ser libre busca el bien del otro. Por lo tanto, el aborto plantea un sometimiento a intereses hedonistas, cómodos, irresponsables y egoístas. Es por lo tanto una forma de rendirse a nuestra propia humanidad limitada e imperfecta que se ahoga en su propie ego.

De ahí que, la libertad tiene que ser "Redimida" porque, el ser humano, no puede alcanzarla por sí solo, ya que su inclinación humana lo inclina a apegarse a las cosas y a depender de ellas. El hombre es un cúmulo de apegos y pasiones a las cuales sucumbe y se somete. Sólo desde una asistencia sobrenatural (ESPÍRITU SANTO) el ser humano puede alcanzar ser libre y vivir en la verdad.

La Verdad nos hace libre porque de otra forma somos esclavos. Cuando buscamos nuestro propio bien, sin tener en cuenta al otro, estamos buscando satisfacer nuestro egoísmo que nos impide compartir con el que necesita de lo que nos sobra o poseemos en abundancia nosotros. Eso nos somete porque, queriendo ser generoso y bueno, nos lo impide nuestra ambición y vanidad.

Necesitamos ser "Redimidos" para, purificados, quedar libres de toda tendencia humana y estar dispuesto a darnos repartiendo nuestro bienestar con el otro. Claro, queda que, sólo la Verdad nos hará Libre, y eso nos viene dado de fuera y condicionada a que nos dejemos, valga la redundancia, libremente, liberar.

miércoles, 17 de marzo de 2010

LA VERDAD NOS HARÁ LIBRE


No es sólo una frase, sino que es la pura esencia de lo que conlleva buscar la verdad: encontrar la verdadera liberación de todo mal. Porque cuando buscamos la verdad es porque somos libres, o dicho en otras palabras, la libertad es la consecuencia de buscar la verdad. Nadie busca por vocación la mentira, sino que refugiarse en ella es consecuencia de perder su libertad y someterse al engaño y la trampa como justificación de ser desvelada su mentira.

Nada queda oculto a la verdad, de tal forma que todo lo escondido y tapado saldrá a la luz ahora, después o cuando llegue la hora. Entonces los encubridores trataran de mentir, de justificarse, al igual que hicieron nuestros primeros padres, Adán y Eva, y continuaron haciendo todos nuestros antepasados. Estamos vinculados a, tanto lo bueno como lo malo, los errores y pecados que han cometidos nuestros antepasados y, en consecuencia, a rezar y pedir perdón por las malas acciones de todos ellos. Es la comunión mística del Cuerpo de CRISTO, cuya Cabeza ha pagado con su muerte por todos, y con su Resurrección nos ha redimido.

Y nuestra cruz, unida e injertada en CRISTO, nos interpela a padecer con CRISTO y ofrecer nuestra muerte, unida a ÉL, por toda la humanidad, y de forma especial por nuestro árbol genealógico. Todos vamos juntos y todos somos cómplices del mal universal. También, todo bien contribuirá en beneficio de todos. De ahí la importancia de la oración mutua.

Y cuando se habla en verdad, la mentira se arma de furia, soberbia, rencor y procede a esclavizar, a torturar, a encarcelar, a someter y privar de libertad para que no descubra lo verdadero, lo bueno, el bien y, por supuesto, lo bello. Porque verdad es sinonimo de belleza. No nos gusta la mentira, sino que nos atrae y encandila lo verdadero, que es lo realmente bello.

Detrás de todo esta forma de entender y vivir la vida se esconde el mal que la esclaviza y somete. Y ocurre que cuando decimos mentira por puro egoísmo, luego nos vemos obligados, si no somos lo suficiente humilde para reconocernos pecadores, a continuar justificándonos en la mentira, y se inicia la pelota hasta nuestros días. El mal del mundo es la mentira, mentira que han sufrido muchas personas y que han pagado con sus vidas la defensa de la verdad.

Mentira que encadena caminos de muerte (aborto, eutanasia, torturas...etc) y que están dirigidos por lobby masónicos que persiguen, bajo la mentira, dominar el mundo y sembrar el mal. Seguramente toda la parafernalia de la globalización Europea estaba detrás de conseguir los hilos necesarios para manejarla y de allí saltar al dominio global. Se acaba de aprobar el poder realizar cultivos transgénicos en Europa y con ello abonar más caminos de muerte y destrucción.

Son horas de mucha oración sin desfallecer en la lucha por hacer lo que tenemos que hacer: implicarnos en la batalla por la defensa de la libertad y de la verdad, porque defendiendo una se incluye la otra. Ambos conceptos se complementan e integran, y se suman a la justicia, porque para una cosa ser verdad debe ser libre y justa, sino es mentira.

He recibido la noticia de lo sucedido al Dr. Oscar Elías Biscet (clicar aquí )a través de Hilda y me hago eco de ella porque creo que representa el testimonio de todo lo reflexionado anteriormente. Y, una vez más, nuestra responsabilidad está marcada por el esfuerzo de fortalecer con nuestros votos a la voz (partido) que defienda la verdad, con ella la libertad apoyado en la justicia y el amor entre los hombres.


domingo, 4 de mayo de 2008

Sobre querer quererse

Hace poco tiempo descrubrí que mis sentimientos no los puedo controlar. Mejor diría que tomé conciencia que no puedo evitar sentir y desear, así como no sentir y no desear. Las emociones entran y salen, sin contar para nada conmigo. Ante nuevas experiencias y sensaciones, mis sentimientos actúan de forma involuntaria a mis propios deseos. Puedo observar que ante el estimulo de fumar, mis sentimientos y deseos se sienten inclinados a hacerlo, pero mi voluntad me dice que debo de oponerme a ello. Amar, en el sentido más estricto, es desear el bien del otro, aún a riesgo de que no sea lo que más deseo y quiero en ese momento. La voluntad juega un gran papel y es decisiva en la elección de la libertad.



Es, entonces, cuando todo cobra sentido, y un sentido nuevo y renovado diariamente. Es, entonces, cuando experimentas que querer y amar está por arriba de desear y poseer. Es entonces cuando experimentas que por encima de la pura atracción, necesaria por nuestra naturaleza humana, prevalecen los valores que exaltan nuestra propia dignidad de persona. Es, entonces, cuando descubres la más pura felicidad en el amor "ágape" y tomas conciencia que, aún sufriendo contradicciones, desacuerdos, enfados y debilidades, vale la pena ir de la mano porque la recompensa es mucho mayor. Detrás de la lucha está el gozo.



Llegado a este punto, se entiende una unión para siempre y tiene sentido el intentarlo: el fruto, los hijos, nos lo reclaman y lo necesitan. Y tiene sentido que lo que un día nació de la más pura atracción y deseo; del más puro sentimiento de querernos y gustarnos; del más desespero sentimiento de no poder vivir ni un momento sin estar a tu lado, sin verte, tenga la madurez de saber que por encima de todo nos queremos. No hay nada más hermoso y de mayor valor. Estamos vocacionados al amor y sus frutos nos darían la sociedad y convivencia que todos deseamos.

Como tú comentas, Menchon, es cosa de dos; de dos voluntades y de dos olvidarse de sí mismo para darse al otro. Es por eso, por lo que es necesario encontrarse primero individualmente y fundamentar los valores de la propia dignidad humana, que se encuentra en lo más profundo de la raíz del ser humano: la ley natural. La alianza matrimonial es algo inscrito en la ley natural antes de la ley. El matrimonio es pre-juridico, pre-biblico, pre-cristiano y pre-JESUCRISTO-HUMANO, es algo que ya existía y que JESUCRISTO lo que hace es elevarlo a la dignidad de sacramento. Esto demuestra la gran importancia y trascendencia que el matrimonio tiene en nuestra vida. Todo arranca desde ahí: comunidad de amor.




sábado, 26 de abril de 2008

Amor por interés, ¿es amor?





Hace unos momentos, hablando con una persona me preguntaba donde estaba la verdadera libertad y sus verdaderos defensores. ¿Como se puede hablar de libertad cuando se le imposibilita defenderse al más desprotegido de los seres humanos: el niño en la etapa que está en el vientre de su madre? Hoy, afortunadamente, muchos pueden gozar de las libertades que surgieron gracias a la expansión de la democracia y del respeto de los derechos humanos, pero el poder destructivo permanece. No hay que mirar muy lejos para observar que en nuestro propio país no se respeta la libertad, sino lo que algunos entienden por libertad. Con mucha frecuencia se reivindica la libertad sin hacer jamás referencia a la verdad de la persona humana. Se habla de derechos y se pasa por encima del derecho a la verdad, ignorándola y dando cumplimiento a lo que es falso o injusto. Pongo un ejemplo: ¿como se puede permitir droga en los colegios, confusión moral o intelectual, violencia, pérdida del respeto por sí mismos, desesperación y el desenlace del suicidio?



¿Qué está pasando esto?, se preguntaran ustedes, pues si, y en nuestras mismas narices, sin que nos demos cuenta o, mejor, sin querer darnos cuenta. Hagamos un recorrido por nuestros colegios y observemoslo con detenimiento y serenidad. En primer lugar, hay que advertir que no tratamos de culpar a los profesores, porque pensamos que no está en ellos la razón de la culpa ni la responsabilidad de los males que se derivan. Tampoco creo que recaiga en nadie en concreto las consecuencias de estos males, sino que cada uno se revise y se autoculpe desde la propia responsabilidad e implicación social en los males de la misma.



Sin lugar a duda, los colegios son, después de la familia, los lugares donde se gesta la formación de los valores morales, el respeto y la libertad. Son también, los lugares donde se adquieren los conocimientos y se ejercita el intelecto. Son, en suma, el lugar donde se aprende y se toman las referencias que van a darle sentido a nuestra vida. ¿Realmente están cumpliendo estos objetivos? Los colegios tienen que estar protegidos de todo aquello que pueda interferir en la perdición de los jóvenes que van a dirigir los puestos de responsabilidad en los próximos años. ¿Y que puede estropear este camino de crecimiento en el bien y la libertad? ¿Porque supongo que ese es el fin de la educación: el bien de todos?



Creo que todos podemos empezar a enumerarlos, pero intentaré dar algunos de los más conocidos. Los estupefacientes como sinónimo de felicidad y sentirse bien. Se presentan como estimulantes para perder la timidez, sentirse más fuerte, con más capacidad sexual, en resumen, el éxtasis de la felicidad. El relativismo de la verdad por la Verdad Absoluta. No hay nadie ni nada que regule el bien y la verdad. Yo soy la verdad según mis apetencias, conocimientos, experiencias e intereses. Esto es así porque a mí me va bien, porque a mí me interesa. Cada uno tiene derecho a dirigir su vida sin más referencias que la del mismo. Todo es según cada uno lo mire. Y luego, el papá Estado que se adueña del derecho libre de los ciudadanos e impone sus criterios y sus objetivos. Mañana vendrá otro papá Estado (llamese otro gobierno) y hará otra cosa o impondrá otros criterios. ¿Quien es capaz de sentirse heredero de los derechos del hombre impuesto en lo más profundo de su ser de forma natural? Hay una ley natural que desde nuestro interior nos rige con eterna sabiduría y que precede a toda otra filosofía o cultura impuesta. ¿Quien tiene autoridad para dictar nuevas corrientes y desviar hacia otras formas de ver las cosas fundamentadas en lo falso o injusto? Como dijo el Papa en su visita a los Estados Unidos, "la verdad no es una imposición", por lo tanto señores del Gobierno no impongan su verdad, puesto que sí es verdad se impondrá libremente. Tampoco, la verdad, continuó el Papa, es un mero conjunto de reglas. Es el descubrimiento de Alguien que jamás nos traiciona; de Alguien del que siempre podemos fiarnos.



Todo está en el fondo mediatizado por unos intereses, llamesen poder, gobierno, riqueza, dominio, etc. Y en base a esos intereses se pasa por encima de los otros. Hay amor, pero amor al dinero, al poder, al gobierno, a las riquezas, a dominarlo todo, etc. Es el amor egoísta, el que siempre quiere ganar y salir con la suya. Todo muy diferente del Amor ágape, el amor que se da, que se ofrece sin nada a cambio. El Amor que busca tu bien y tu libertad. El Amor gratuito y desinteresado que no se comprende con los criterios de este mundo. El Amor que pondría todo en su sitio y la armonía del mundo sería un remanso de paz.
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