Reflexiones que nos ayuden a discernir nuestras respuestas y toma de decisiones, desde la Luz del Espíritu Santo, ante un mundo cambiante y desorientado.
martes, 31 de julio de 2012
ESPERAR DEMANDA SACRIFICIO
viernes, 13 de julio de 2012
SI BUSCAMOS LA FELICIDAD, ¿POR QUÉ NO VAMOS A SER FELICES?
| “Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos... |
martes, 10 de julio de 2012
EL TIEMPO DE LA VIDA
| No sabemos cuánto tiempo tenemos. Se nos ha dado el regalo de la... |
jueves, 12 de mayo de 2011
¿QUÉ PENSAMOS NOSOTROS?
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| El mismo día de la Resurrección, iban dos de los discípulos hacía un pueblo... |
Este drama de los discípulos de Emaús es como un espejo de la situación de muchos cristianos de nuestro tiempo. Al parecer, la esperanza de la fe ha fracasado. La fe misma entra en crisis a causa de experiencias negativas que nos llevan a sentirnos abandonados por el Señor. Pero este camino hacia Emaús, por el que avanzamos, puede llegar a ser el camino de una purificación y maduración de nuestra fe en Dios.
miércoles, 2 de febrero de 2011
¿QUÉ SENTIDO TIENE VIVIR PARA MORIR?
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| Morir para vivir |
sábado, 15 de enero de 2011
LA PRESIÓN PUEDE SER OCASIÓN DE MUERTE
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| El ciclista Alberto León es hallado muerto en su domicilio |
El desconocimiento de uno mismo genera soberbia y una persona ensoberbecida actua de forma egoísta y enfrentada a los demás. Porque la soberbia te hace suficiente, más que el otro y te enfrenta al otro, te engríe y te pierde. Todo lo contrario que la humildad y sencilles, que te acerca, comparte y acepta tus propios errores y fallos.
lunes, 15 de noviembre de 2010
EL SENTIDO DE LA VIDA
Y todo, lo existente en este mundo, es basura caduca que no se sostiene por sí misma, ni vale un pimiento. Y es más, resulta que estamos dispuestos a vender nuestro único y valioso tesoro por un puñado de basura sin valor. Tal es nuestra locura que parece increible que lleguemos a ese extremo. Pero la realidad que nos rodea demuestra que es realmente así.
Para ayudar a afrontar esta exigencia de sentido, cuatro ponentes, cada uno desde su ámbito científico, han puesto un atisbo de la respuesta ante el público. Juan Bautista Fuentes, Ignacio Yepes, César Nombela y Florencio Sánchez, LC. han sido los representantes de la filosofía, el arte, la ciencia y la teología, respectivamente, en este encuentro.
La jornada se ha abierto citando una entrevista al doctor Severo Ochoa: "No tengo ni una sola respuesta para nada de lo que de verdad me interesa. [...] Soy un extraño sabio... un sabio que no sabe nada". Y desde ese honesto "no lo sé", el Instituto John Henry Newman ha comenzado el curso.
Por último, Nombela apostaba por la promoción de un encuentro entre fe y razón para alcanzar la visión de que la trascendencia es el lugar propio (y no la ciencia empírica) donde se han de buscar las respuestas a los interrogantes últimos por el sentido de la vida.
Solamente "desde un amor intuitivo extraordinario es desde donde podemos llegar a comprender el sentido profundo de la pregunta por el sentido de la vida". El arte no se puede apresar, hay que dejarse llevar por él, porque su misión no es responder, sino suscitar la pregunta. "El diálogo del artista con lo trascendente es el diálogo del creador con su Creador".
El profesor Juan Bautista Fuentes, profesor de Antropología de la UCM, ha dicho que "el trágico eclipse del espíritu humano nos envuelve por completo", haciendo referencia al predominio absoluto de una sociedad económico-técnica y al tipo político totalitario. "Hoy, -ha afirmado- los fines sociales de la economía están totalmente olvidados, y aparece un estado intrínsecamente totalitario, porque su pretensión es abarcar la totalidad de la vida humana. Estamos por eso desarraigados de la vida comunitaria".
"¿Cuál es la solución? -proseguía- No es meramente técnica, económica o política: la respuesta está únicamente en el corazón de cada uno, en su pecho". Lo que tenemos a nuestra disposición para rehacer la vida comunitaria y vencer la soledad espiritual es "tener una actitud humilde que sea fundamentalmente agradecida. Uno está agradecido cuando tiene la conciencia de que algo le ha sido dado gratuitamente. Pero aún así, el agradecimiento es algo que brota del pecho de cada uno".
"¿Cuáll es nuestra tarea en la Universidad? -ha continuado Sánchez- Es verdad que hay un eclipse del espíritu humano, pero debemos ser optimistas, ya que "explorando uno llega a la conclusión de que la necesidad y la pregunta no la hemos puesto nosotros, por lo tanto, la búsqueda no es solamente nuestra, sino que "el que puso las preguntas nos busca a través de ellas, de las preguntas del corazón".
viernes, 8 de octubre de 2010
SOMOS HUMANOS E HIJOS DE DIOS
sábado, 3 de julio de 2010
VIVIR EN LA MEDIOCRIDAD NO TIENE SENTIDO

Por mi propia experiencia puedo asegurar que esto ocurre, al menos a mí, y recuerdo, en mis años de juventud, cuando observaba a mi madre algo mayor y me compadecía por su proximidad a su fin. Sin embargo, para mí todo era diferente y me parecía que mí vejez era algo muy lejano y había mucho tiempo por delante. Ahora me preguntó cómo es posible que todo haya pasado tan rápido.
También, observo que algo igual debe pasar con mis hijos. Ya algunos tienen hijos y, de recordarlo corriendo y jugando hace muy poco, ahora ya me parecen adultos que han recorrido muchos años de sus vidas. Realmente, la vida se pasa rápida y hay que aprovecharla. Porque lo pasado no retorna y lo perdido es irrecuperable. Se podrán hacer otras y nuevas cosas, pero lo que no se hizo se quedará sin hacer.
Cuando una persona es abuelo, por primera vez, como es mi caso, experimenta una sorpresa agridulce, dulce por la vida de un nuevo ser y, particularmente, por su nieto, pero agrio por lo de abuelo, por esto de verse algo mayor y más cerca del fin terrenal. Y digo terrenal, porque para un creyente hay una diferencia, y esa es también mi experiencia, que convierte lo agrio, relatado anteriormente, es también dulce y hermoso.
Parodiando a Santa Teresa, digo como ella que cuando llega ese momento, esperado y aceptado, no por el hecho en sí que siempre supone un morir y sufrir, sino por lo que supone de terminar el camino de lucha e inquietud por la perfección (a lo que estamos llamados para ser santos) y, lo mejor y más grande, descansar en la presencia y la dicha, por su Misericordia, del gozo eterno de contemplar a DIOS, y para siempre.
Un creyente empieza a vivir con el morir en este mundo, para comenzar eternamente la dicha a la que aspira en la presencia de su PADRE DIOS. Por lo tanto, morir no es gran pérdida, al contrario es el fin del calvario para empezar el principio sin fin del gozo y felicidad eterna. La pérdida está en perder esa dicha y gloria por la cosas (basuras) de este mundo. Ahora, en boca de San Pablo: "todo lo estimo basura ante la ganancia de alcanzar el Reino de DIOS", con lo que estoy totalmente de acuerdo.
Ante esta realidad de la brevedad de la vida, muchos toman sus preocupaciones, se apresuran desde la juventud a sacarle jugo a la vida; creen con fe ciega que esa es la mejor forma de aprovechar la juventud, y en realidad hacen una sola cosa, dedicar los primeros años de la vida a hacer feliz el resto de ella, hacen alianza con el vicio: la botella, la droga, el sexo, uno de ellos o los tres a la vez... mejor los tres que uno, se triplica el placer.
No es infrecuente en estos jóvenes la pereza y el abandono en el estudio, la ligereza e inmadurez en el amor con toda clase de experiencias y el abandono de los restos de fe y valores morales de la infancia. Su fin es la felicidad, pero no la que se deriva de una consecuencia como resultado de toda un vida dedicada a amar como servicio y entrega a los demás, sino la que se desprende de la inmediatez rápida y placentera del gozo sensual, carnal o lúdico.
La ley es el placer; a más placer más vida. Si uno es avanzado en años suele apresurarse aun más que los jóvenes porque piensa: estoy haciéndome viejo y no he disfrutado lo suficiente: "¡comamos y bebamos, que mañana moriremos!", es el famoso adagio latino "Carpe diem": "Sácale jugo a la vida"... Y dicho y hecho, se dan prisa en apurar las copas, porque la fiesta se acaba. Están ciegos y se precipitan a la muerte.
Todo esto explica la movida de los mayores por los viajes, tercera edad, fiestas, nuevos casamientos, experiencias... el tiempo es poco y hay que apurar... Y nos parecía eso de los gladiadores algo lejano, pues es de rabiosa actualidad: "antes de que nos sorprenda la muerte, vamos a disfrutar todo lo que podamos... después DIOS dirá. ¡Necios, no sabes que DIOS ya ha dicho en su HIJO JESÚS su Palabra!, y nos ha relatado en la parábola de aquél que teniendo tanta riqueza para vivir cómodamente hizo sus graneros más grande para almacenar todas sus pertenencias y vivir sin problemas y placenteramente, más esa noche fue sorprendido por la muerte.
Compran ratos y tiempos de felicidad que, por mucho que se afanen en mantener, son solos destellos fugaces y efímeros que se diluyen de la misma forma que se dan. Pronto caen en la trampa de saberse esclavos de esas sensaciones placenteras y que cuanto más las experimentan y viven, más las desean y les someten a buscarlas. Han quedado atrapados por la dependencia y, buscando ser libres, han conseguido ser esclavos.
Buscamos lo mismo: "la felicidad", pero uno lo hacen, creyéndolo mejor y más seguro, por el camino del mundo que tienen delante, y otros lo hacen por la vía del amor, no egoísta, entregado al servicio de hacer feliz al otro. Los primeros se consumen en ellos mismo porque lo consumido es caduco y se acaba; los segundos aún muriendo a ellos mismos y renunciando a su felicidad carnal e inmediata, perviven en el gozo de experimentar la felicidad del dar gratuitamente traducido en paz, serenidad y un sentimiento de bienestar.
Y es que, el deseo más profundo del hombre es amar, y cuando lo hace de forma verdadera siente el inmenso gozo eterno de sentirse feliz sin limites. Eso siempre estará guardado en su corazón hasta el día que tenga que rendir cuenta. No le pedirán nada que no sea cuanto amor ha despachado, pues sólo de eso será juzgado. Lo demás habrá muerto y caducado.
Por eso, algunos piensan que la vida es demasiado breve para ser pequeña, para ser mediocre; ellos también tienen prisa, pero otra clase de prisa y afán, y por eso, desde la misma juventud ponen las bases para hacer constructivo el resto de esa vida. No esperan a ser adultos para sentar la cabeza y así: "Aprietan en el estudio, aunque les llamen malditos; no juegan con el amor, porque saben que se queman; no dan un puntapié a sus valores morales, porque saben que los necesitan.
Si al llegar a la madurez se percatan de que van rezagados, aprietan el paso porque les queda menos tiempo para hacer algo grande en este mundo. Y si han llegado a la tercera edad, y ven su tarea bastante incumplida, es lo normal en el peregrino, pues por eso peregrina, se apresuran a hacer y completa lo que no hicieron en la juventud y en la madurez, podría ser mi caso, porque saben, porque ven que ya no tendrán más tiempo y que, ahora o nunca. Es un don por la Gracia de DIOS percibir esto.
Cuando llega el final de la vida lo que se dieron prisa en divertirse y nada más, y los que se dieron prisa en cumplir su misión, ambos, miran hacia atrás, uno para decirse a sí mismo, aunque no quieran verlo ni reconocerlo, : "más me valiera no haber nacido", se sienten insatisfechos y desesperado por la cercanía del final. Otros para decir: "realmente valió la pena vivir".
La vida es breve, para ti, para mí, para todos... Pero tienes tiempo,ahora, de preguntarte: ¿Cuál es tu prisa? ¿"Carpen diem" o "aprovecha el tiempo" porque la vida es demasiado breve para ser mediocre?
Si la vida es breve y además la maltratas, eres un pobre hombre. Se vive una vez, se cumplen quince años sólo una vez. A ti te corresponde saber lo que haces con esa pequeña vida.
sábado, 12 de junio de 2010
¿DÓNDE ESTÁ EL MAPA DE MI VIDA?

En ese recorrido ha intentado de todo. Ha descubierto muchas cosas que le hacen el camino más llevadero y agradable, pero también se ha encontrado con nuevos peligros y apetencias que le hacen dudar, peligrar su integridad y le ponen su vida en peligro. Se da cuenta que en la medida que más descubre, más interrogantes se le plantea. Recuerda, cuando mira para atrás para ver el punto de partida, que antes las cosas eran más simples, más sencillas y menos cuestionables.
Todo era más lento, más despacio y menos complejo. Sin embargo, ahora la velocidad amenaza con romper nuestro equilibrio, con confundir nuestra identidad, con no dejarnos pensar, con nos dejarnos examinar y contemplarnos, con no dejarnos mirar quienes somos y a donde vamos. Tenemos muchas más cosas, y podemos elegirlas, pero al mismo tiempo nos sentimos atados y menos libre. Con tanto lío nos percibimos agobiados, angustiados, confundidos. Incapaces de tomar decisiones y buscamos refugio en evasiones que nos ayuden a olvidar: alcohol, drogas, pastillas, placeres, juegos,...
Hemos progresado, pero notamos que descansamos peor, incluso, muchas veces, nos cuesta reconciliar el sueño. Vamos tejiendo nuestra propia tela de araña en la que quedamos atrapado. Empezamos a perder la noción de quien soy, y a desdibujarse la cartografia de nuestra situación y rumbo. Ya no sabríamos decir cual es nuestro lugar exacto. Estamos perdido, confundido, sin sentido y el mapa de nuestra vida está perdido. ¿A dónde vamos?
Aborto, eutanasia, libertinaje, relativismo, cada cual hace lo que le apetece y le viene en gana. Apetencias egoístas, intereses, concupiscencias...etc., rompen la convivencia de virtudes que deben de ser el equilibrio del ser humano. Sin control no seremos libre sino estaremos a merced de lo que cada uno quiera. Y el ser humano siempre quiere lo que no le conviene, porque lo que realmente le conviene le cuesta aceptarlo y quererlo: todo aquello que, aunque duela, le hace bien y le dignifica.
Nos cuesta llevar una dieta saludable; nos cuesta llevar disciplinadamente una vida equilibrada con ejercicios físicos y hábitos saludable; nos cuesta dejar de fumar, beber, comer de forma desmesurada; nos cuesta trabajar tanto lo necesario como pasarnos en él; nos cuesta servir y comprender las debilidades del otro; nos cuesta responder a las responsabilidades contraídas cuando van contra nuestros intereses... Nos cuesta todo aquello que significa realizar la verdad y, por eso, el mundo está como está.
Necesitamos control de nosotros mismos, y por nuestra cuenta experimentamos que es imposible. Es por lo que estamos destinados a recurrir a Alguien que nos alivie, nos fortalezca, nos oriente y nos ayude a encontrar el mapa de nuestra vida.
jueves, 12 de noviembre de 2009
SIN SENTIDO

Es diferente contarlo y vivirlo desde la barrera, aunque el sentimiento sea sentido y solidario, nunca se acerca a la experiencia de vivirlo en tus propias carnes. Sentirse, de alguna forma, continuamente amenazado debe ser duro y tenso soportarlo. Sin embargo, esa posibilidad vivida tan cerca y amenazante debe inclinarte a valorar más el tiempo y la propia vida. Y ese riesgo debe originar una mirada más serena y profunda hacia dentro, hacia lo más profundo del corazón, donde podemos encontrarnos para desde ahí tender las manos a la solidaridad y fraternidad.
Nunca podré entender ni comprender los sentimientos que pueden estar pasando por esa niña que ha perdido toda su familia en una corriente de agua que se la ha llevado. ¡En unos segundos sola en este mundo! ¡No puede haber nada más duro y desolador! El horizonte sin horizonte, no hay nada más allá y no se vislumbra esperanza. Todo desconcierto, oscuridad, dolor, sufrimiento y deseos de desaparecer. Inevitable pregunta, ¿por qué, SEÑOR?. Difícil entenderlo, sin embargo, son los momentos de la confianza, del abandono, de la fe.
Siempre hay alguna figura, del Antiguo o Nuevo, que nos alumbra y nos vivencia el camino con la actitud de su propia vivencia. En este caso miro para Job y en él busco la luz que transforme mis desesperanzas, tribulaciones, debilidades, en firmeza y abandono en el SEÑOR. Porque nada más pesado que lo que pueda soportar mis propias fuerzas va a permitir mi PADRE que tenga que cargar. Mi cruz la podré cargar yo sólo, claro, acompañado, asistido e injertado en JESÚS mi y nuestro Redentor.
Un padre, mi PADRE no puede estar alegre al verme sufrir, ni tampoco abandonarme en el sufrimiento y el dolor. Algo pasará, y mira si pasa, yo, aún en la distancia, y otro antes que yo, me ha movido a clamar solidaridad con esta niña. Somos tú y yo los que tiene el PADRE para que ayudemos a la huérfana. Sí, es verdad, que estamos lejos, pero podemos hacer lo más grande, rezar. La oración mueve montañas, y JESÚS nos ha dicho que todo lo que pidamos al PADRE en su nombre, el PADRE nos lo dará.
Pues, confiemos y hagámoslo, y llamemos a María, la Madre, para que unidos a ella no hay ninguna posibilidad de que el PADRE pueda desoír nuestra plegaria. El sábado es un buen día, el día elegido por nuestro amigo Ángel para que todos unidos en el Santo Rosario imploremos, con la intercesión de María a la cabeza, la intervención del PADRE en favor de esa niña desamparada y sola. Y si podemos unirnos al Papa, a las cinco y media de la madrugada (hora canaria) por Radio María, seremos muchos los que alzaremos nuestra voz pidiendo ayuda por todos los afectados en el Salvador por el huracán Ida.
Sabemos que materialmente y físicamente poco o nada podemos hacer, pero unidos en oración podemos hacer mucho. Por eso, al menos, ofrecemos ese sacrificio de estar a la misma hora, aunque nos cueste, unidos en oración. Es nuestra aportación dolorosa, esforzada y sincera de compartir nuestro esfuerzo, que quizás no representa mucho ante ellos, que lo han perdido todo y muchos, como esa niña, se han quedado solos.
viernes, 30 de octubre de 2009
EL DON MÁS PRECIADO: LA VIDA.

El tomar conciencia de esto nos ayudará a superar muchas cruces en nuestra vida, porque querer quitar las cruces de nuestro camino es querer darle la espalda a JESÚS. El seguidor de JESÚS de Nazaret no puede renunciar a la Cruz, porque sin la Cruz no hay vida cristiana y menos encontrarnos con JESÚS.
Y esto no significa que seguir a JESÚS es aceptar una vida de martirio y sacrificios, sino entender que nuestra vida, queramos o no, está llena, por el pecado, de cruces, miserias y dificultades. Sólo necesitamos mirar para el lado contrario y experimentar que esto sucede en todo ser humano. Tarde o temprano, la misma muerte, tendremos, todos, que sufrir nuestro propio calvario.
Esto, entonces, significa que aceptado nuestro caminar al lado de JESÚS todo se recorre de forma diferente y los sufrimientos, miedos y temores son asumidos y vividos desde la esperanza y el gozo en la Misericordia del PADRE. La vida, ese don tan preciado y regalo de DIOS, cobra todo su sentido cuando es ofrecida a entregarse a la Voluntad del PADRE que la ha creado y la ama hasta dar la vida por ella en su HIJO JESÚS.
Y todo esto porque sentimos desde lo más profundo de nuestro ser una inmensa fuerza de amor que colma todas nuestras ansias de felicidad. El hombre cuando ama con verdadero amor es cuando realmente se siente feliz. Y eso significa que cuando sacamos nuestra semejanza con nuestro Creador, somos amor como ÉL, es cuando realmente somos felices, lo que todos queremos.
Y esto no hace falta madurarlo o reflexionarlo más, porque es tan evidente como la fruta que necesita su tiempo para madurar. Todos lo hemos experimentado y lo experimentamos cada día. Y, al contrario, cuando vamos contra nuestro primario y más importante deseo de amar nos sentimos vacío, insatisfecho y contrariado. Esto, también, a menos que le prestemos un poco de atención, caeremos en la cuenta que nos sucede.
Por lo tanto, la vida es algo tan natural y bueno que no podemos sino sentirnos agradecidos por ser parte de ella, por tener vida, y por darla, en colaboración con nuestro PADRE DIOS, por un acto de amor que nace de lo más profundo de nuestro ser.
Desde aquí, y unidos a todos los hermanos blogueros ruego que mañana en la oración del Santo Rosario pidamos por los frutos de este congreso.
sábado, 21 de marzo de 2009
Reflexionando en voz alta.

Siempre he tenido muy claro que, al final del camino, lo importante es, no sólo llegar, que realmente lo es, sino llegar con el tiempo marcado y dentro de las exigencias que tu propia vida te va descubriendo. Y descubro que nada tiene tanto valor sino aquello que te permite tener la esperanza de salvar tu vida y de alcanzar la plenitud de la felicidad eterna.

La felicidad es poseer la sabiduría
La felicidad es control de la propia vida.
La felicidad es la satisfacción de haberse hecho lo correcto, aún con sufrimiento.
La felicidad es la satisfacción de que se ha cumplido con el deber.
La felicidad, en suma, es el AMOR y el AMOR es DIOS.
Nuestra vida se mueve entre una historia (el pasado) y un proyecto (el futuro). La invitación del Señor es a estar preparados para lo que nos aguarda, con atención a los signos de los tiempos. A aprender de las lecciones del pasado, con optimismo y deseo de superación. Pero, sobre todo, a vivir intensamente el presente, el único instante que tenemos en nuestras manos para construir.
El ser humano nace, vive, muere con dos sellos indelebles: el sello de criatura de Dios, quien le comunica la inmensa dignidad que posee, precisamente por haberlo creado a Su imagen y semejanza; y el sello de su irrenunciable vocación social, que le exige ser comunión con todos sus semejantes, si quiere realizar la vocación que él, y nadie más que él, puede y debe realizar durante su existencia temporal.

La mayoría de las personas se detienen a reflexionar en el segundo sello, y se apoyan con frecuencia, mutilándola, en la expresión del propio Jesucristo, cuando afirma “Dad a Dios lo que es de Dios, y al césar lo que es del césar”. En el afán de dar al césar lo que es del césar, se olvidan de que hay que dar a Dios lo que es de Dios.
¿Y qué es de Dios?
Dar a Dios lo que es de Dios no es un asunto privado, es un asunto personal porque la fe no se le impone a nadie, porque ser cristiano es encontrarse personalmente con Cristo y pedirle que nos transforme en el amor, por el amor y para el amor para servirlo en los demás hombres, porque Cristo, que es Camino, Verdad y Vida, nos legó una fe cuyo objeto no es que cada cristiano cumpla ciertos preceptos y prácticas externas, sino que cada cristiano y todos juntos transformemos la realidad temporal con el espíritu del Evangelio, que es el espíritu del Amor, de la Justicia, de la Unidad y del Bien. Es cierto: el reino de Jesús no es de este mundo; pero el único lugar en el que los hombres preparan el advenimiento del Reino de Dios es este mundo.
Y siguiendo este rumbo trazado, según estas cartas de navegación, la nave se encamina hacia el único puerto donde encontrará los valores que hacen de la convivencia entre los hombres un Reino de justicia, amor y paz. Donde la libertad será respetada; la justicia equiparada en igualdad a todos los hombres; la vida sobre estimada con el don más preciado y al que nada, ni nadie puede extirpar e interrumpir, y así todo lo que se desprende de la propia dignidad del hombre.
Es cierto, y creo que hasta cierto punto hacen falta, hay muchas más cosas en la vida, pero sí el rumbo no está bien trazado corremos el peligro de encallar, perdernos o desviarnos del verdadero rumbo que nos debe guiar y conducir. Y desde este contexto quiero compartir con otros compañeros que citaré seguidamente, el reconocimiento de este premio Dardo, que me ha sido regalado por Hilda.
Pero, antes, quiero dar mi criterio sobre el significado de los premios. Me parece que es bueno reconocer, adherirse y acompañar el camino que una determinada persona realiza a través de estos magníficos medios, los blogs, que nuestra época ha puesto en nuestras manos. Me atrevería a decir que, incluso estamos de alguna manera llamados a utilizarlos y a sacarle todo el partido que queramos, pero, y viene al caso el tema, sin perder de vista que el objetivo es conducirnos al puerto seguro de la eternidad. Y que lo que nos hace grande es el servicio de, humildemente, darnos en amor a los demás con premios o sin premios. Eso, simplemente, no es sino un detalle de alguien que a tu lado te dice: Salvador, sigue adelante, pues este es el camino.

Es solamente un grito de Ultreya en el camino que nos refuerza, nos conforta y nos recuerda que el SEÑOR, como ÉL lo hizo camino de Emaús, nos alienta y nos manifiesta su compañia y asistencia amorosa. Espero que lo acepten y les ayude a continuar la grandeza de quienes se saben instrumentos del SEÑOR. Un abrazo en XTO.JESÚS para todos.



