SOBRE IMAGENES

Este blog toma las imágenes de Google - Pinterest - para sus reflexiones sobre inquietudes y otros acontecimientos alumbrados desde el Evangelio. Pide de antemano permiso para ello y de no ser así ruego ser avisado para retirarlas.
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viernes, 31 de marzo de 2017

DEJATE CULTIVAR POR LA GRACIA DE DIOS




No eres tú tu propio jardinero, ni tampoco tu propio labrador. Si tratas de serlo, tus frutos serán de mala calidad y su alimento no dará vida a aquellos que los coman y saboreen. Tú eres una humilde y pequeña huerta del único y verdadero Labrador. Es Él quien cultiva el jardín de tu corazón, y a ti te corresponde, porque, Él mismo te ha dado esa libertad, abrirte a su Gracia y a sus cuidados y cultivo.

Sólo así, tus frutos, darán fruto, valga la redundancia, y arrojaran luz para todos aquellos que los coman y saboreen. Así tu humilde luz será un lucecita que brilla en este mundo y, alimentada por la Gracia del Señor, alumbrará el camino, de los que estén a tu lado, hacia Él.

miércoles, 20 de agosto de 2014

DE LA NOCHE AL DÍA



Son segundos, a veces solo décimas, pero son necesarias esperarlas y aguantar pacientemente. Te juegas la vida, la Verdadera y Eterna. Vida, siempre buscando la luz del día, nunca al revés. Sólo hay una dirección, buscar la Luz entre la oscuridad. Nunca caminar en la oscuridad. Mejor quedarse quieto, parado y reflexivo. Expectante y esperando a que llegue la Luz que siempre nos busca.

No desesperes porque si la esperas llegará. Muchos han desesperado y han terminado mal. Experimentarás que el cambio es pleno y advertirás lo autoengañado que estaba. Apreciarás lo malo que es navegar en la oscuridad y lo conveniente que es esperar a la Luz. Sólo en la Luz Verdadera, la que viene y alumbra desde arriba es segura y de plena confianza. Sólo en Ella podemos confiar.

Y, dejándote invadir de la Luz que busca tu amor, experimentarás el gozo y la alegría que buscabas, y descubrirás lo equivocado que ibas dejándote llevar por el rencor, la envidia, el odio o la venganza. No sigas la corriente a la que te impulsa los malos sentimientos irracionales, que se apoderan de ti en esos momentos irracionales y perversos que amenazan con romperte y desequilibrarte. Aguanta y confía en el Señor.

Atrévete a emprender el camino cuando la Luz, que cada día alumbra tu corazón, te lo señale, y experimentarás lo hermoso que es amar.

domingo, 23 de marzo de 2014

CUANDO EL CAMINO SE OSCURECE



No todo el camino se recorre igual. Hay momento en que el ritmo es alegre, vibrante y entusiasmado. Hay otros momentos en los que se camina firme, con paso decidido y rebosante de fortaleza, sin miedos ni titubeos y todo parece decidido. Sin embargo, no siempre se camina tan seguro, se acaba el día y con la llegada de la noche la oscuridad entorpece el camino y la duda nace y confunde.

Son momentos de incertidumbre, de dificultades, de encrucijadas que no coinciden con nuestros planes o proyectos. Nos cuesta asumirlo y más aceptarlos. Perplejos ante lo que se nos viene encima, dudamos la continuidad del camino y paramos nuestro ritmo de pasos. Miedos y vacilaciones llenan de tropiezos nuestro andar dubitativo y la oscuridad amenaza con detenernos.

¿Qué hacer?, es la pregunta que se nos cuela en nuestra mente. Tiembla el corazón y todo parece dar un giro de trescientas sesenta grados. ¿Dónde estás Padre mío? Tan seguro que iba y confiado en tu presencia. ¿Y mi fortaleza? ¿Dónde se ha ido? Se apoderan de mí dudas y tentaciones, y parece que el mundo me sonríe y se rinde a mis pies. Experimento un deseo de caminar a favor de la corriente y dejarme ir sin resistirme a la lucha contra mis sentimientos y pasiones.

Son los momentos de la cruz y del sentimiento del abandono. Me paro y me agarro al Espíritu Santo, porque sé que está ahí. No se puede haber ido, pues ha venido y está en mí, desde mi bautizo, para fortalecerme, iluminarme y guiarme. En Ti confío Espíritu Santo, Tú me iluminas, hazme dócil a tu Espíritu y guíame por la oscuridad de la noche para que permanezca y esté firme y dispuesto a seguir cuando se haga la luz y el día me devuelva el rumbo, la firmeza, el ritmo perdido y decidido de mis pasos hacia la Casa del Padre.

martes, 14 de mayo de 2013

SOMBRAS Y LUCES



De todo un poco, mucho de sombras y quizás menos de luces. Hay muchas oscuridades en nuestras vidas, oscuridades que nos impiden ver, nos desorientan y nos confunden. Y es en esos momentos cuando también equivocamos el camino. Por eso hay tantas cosas mal hecha en la vida de los hombres. 

Cosas mal hechas en el terreno político, social, familiar, legislativo, jucidicial...etc. Por eso, nuestro mundo está lleno de errores y atropellos. Por eso, hay enfrentamientos, guerras, muertes, pero también egoísmos, envidias que ensoberbecen y ocasionan asesinatos y toda clas de injusticias que siembran sufrimientos y el mal.

Cuando se sigue esa estela de oscuridad y ese camino de sombra autosuficiente, significa, aludiendo a las palabras del Papa Francisco: "estar satisfecho de sí mismo; estar convencido de no tener necesidad de salvación.¡Aquellas son las tinieblas! Cuando uno se adentra en este camino de las tinieblas, no es fácil dar marcha atrás. Por ello Juan continua, porque quizás este modo de pensar lo ha hecho reflexionar: ´Si decimos de estar sin pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros´. Miren sus pecados, nuestros pecados: todos somos pecadores, todos... Este es el punto de partida. Pero si confesamos nuestros pecados, Él es fiel, es justo hasta perdonarnos los pecados y purificarnos de toda iniquidad. Y nos presenta - ¿no es verdad? - a aquel Señor tan bueno, tan fiel, tan justo que nos perdona"

Quizás sea este el camino que necesitan reflexionar nuestros dirigentes, nuestros políticos, nuestros educadores, también nuestra Iglesia. 

"Cuando el Señor nos perdona hace justicia - prosiguió diciendo el Obispo de Roma- sobre todo a sí mismo, porque Él ha venido para salvarnos y perdonarnos", acogiéndonos con la ternura de un padre hacia los hijos: el Señor es tierno hacia aquellos que lo temen, hacia aquellos que van hacia Él y con ternura nos comprende siempre, quiere donarnos aquella paz que solo Él da. Esto -afirmó - es lo que sucede en el Sacramento de la Reconciliación aunque tantas veces pensemos que ir a confesarnos es como ir a la lavandería para limpiar la suciedad de nuestra ropa: Pero Jesús en el confesionario no es una lavandería: es un encuentro con Jesús, pero con este Jesús que nos espera, que nos espera como somos. 

La consecuencia de todo esto es la situación donde nos encontramos. La luz se hace cada vez más difícil de encontrarla. Da la sensación de que vivimos en un mundo cada vez más en sombra. Y es que no buscamos la luz donde se encuentra, sino en el mundo, donde no está.
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