SOBRE IMAGENES

Este blog toma las imágenes de Google - Pinterest - para sus reflexiones sobre inquietudes y otros acontecimientos alumbrados desde el Evangelio. Pide de antemano permiso para ello y de no ser así ruego ser avisado para retirarlas.
Gracias.
Mostrando entradas con la etiqueta frutos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta frutos. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de junio de 2018

LA VIÑA

Resultado de imagen de La Viña de tu corazón



Tu vida ha sido plantada para que tú, no otro, la cultive y la haga dar frutos. Frutos que no serán para ti, ni quizás tú los veas, sino frutos que estarán disponibles para el bien de los demás y ofrecidos gratuitamente. Frutos nacidos y cultivados por el calor de tu amor y el agua de tu misericordia. Frutos que te serán pedidos porque, previamente, se te han depositados en tu corazón.

Frutos que muchos esperan y que, quizás, sin saberlo los necesitan, porque el camino y orientación de sus vidas dependerá de que coman de esos frutos que esperan de ti. No los entierres en tu viña particular ni los dejes secarse. Ni tampoco los utilices para tu provecho propio, porque te han sido dados para el bien de otros que esperan por ellos.

Son tus talentos y cualidades, la viña plantada en tu corazón, para que dé frutos que sean la salvación de otros. Ponte en Manos del verdadero Labrador para que esos frutos sembrados en tu corazón den el fruto, valga la redundancia, apetecidos.

viernes, 5 de mayo de 2017

TIERRA Y FRUTOS





Puedes recibir una educación esmerada y buena; puedes recibir todos los cuidados necesarios, e, incluso, estar rodeado de los mejores ambientes y circunstancias que te ayuden a dar buenos frutos, pero, quien tiene la última palabra eres tú. Porque has recibido gratuitamente una voluntad y libertad para tomar el camino que elijas.

Tú eres tu misma respuesta, y como tal tienes que darla. Para ello necesitas abonar tu corazón de buena tierra. Tierra que sepa recibir la semilla de la Palabra y cultivarla hasta morir en tu corazón y dar frutos. Frutos de amor y misericordia. Y eso exige acercamiento, búsqueda y movimiento. Y toma de decisión. Pide y recibirás -Mt 7, 7-.

Y eso no basta con ser, simplemente, tierra buena, sino con fecundarla con la Gracia de Dios, dejándose lavar en los sacramentos. De forma especial en la Penitencia y Eucaristía.

viernes, 31 de marzo de 2017

DEJATE CULTIVAR POR LA GRACIA DE DIOS




No eres tú tu propio jardinero, ni tampoco tu propio labrador. Si tratas de serlo, tus frutos serán de mala calidad y su alimento no dará vida a aquellos que los coman y saboreen. Tú eres una humilde y pequeña huerta del único y verdadero Labrador. Es Él quien cultiva el jardín de tu corazón, y a ti te corresponde, porque, Él mismo te ha dado esa libertad, abrirte a su Gracia y a sus cuidados y cultivo.

Sólo así, tus frutos, darán fruto, valga la redundancia, y arrojaran luz para todos aquellos que los coman y saboreen. Así tu humilde luz será un lucecita que brilla en este mundo y, alimentada por la Gracia del Señor, alumbrará el camino, de los que estén a tu lado, hacia Él.

lunes, 27 de marzo de 2017

FRUTOS DE PERDÓN Y MISERICORDIA



Es la oración que hoy sale de mi corazón, que sea capaz, 
Señor, de dar frutos de perdón y misericordia. 
Porque es eso lo que vas a buscar
en mi corazón el día que
me presente ante
Ti.

Y quiero ir lleno de esos frutos, porque son ellos los que
llenan mi corazón de gozo, paz y alegría.
Pero no me resulta fácil cultivarlos,
y recurro a Ti, Señor, para
que el árbol de mi vida
cultivado por tu
Gracia, se
lleno de
ellos.


viernes, 12 de julio de 2013

EN EL FONDO DE LAS INTENCIONES



Es algo que lo tenemos pegados, inherente a nuestra naturaleza humana: medimos el bien y el mal atendiendo a los actos que hacemos en ese sentido. Es decir, alguien que hace cosas buenas, es una persona buena, y de la misma forma, el que hace cosas malas, es malo. Nuestra lógica obedece a este criterio.

Sin embargo, no sé por qué, hace unos momentos, leyendo el artículo de elige sobre ¡hay que espabilarse!, he sentido dudas a este respecto. Ha habido mucha gente, diría que todos o casi todos, sobre todos los santos, que han hecho cosas malas. Incluso en tiempos de su camino de conversión, porque lo que define la bondad o maldad de un acto, no es su fin sino la intención con la que se hace y el origen de su nacimiento: el corazón.

No se trata, es lo que trato de compartir, de hacer cosas buenas sino de sentirlas desde lo más profundo de nuestro corazón y de dolernos o alegrarnos cuando son malas o buenas. Y claro, que nadie entienda que no quiero decir que se queden en simple sentimientos, sino que se hagan, pero dándole siempre más importancia a la intención y el deseo que a la significación del acto en sí.

Porque todo es por y para Gloria de Dios, y quien tiene la última palabra es siempre Él. Porque solo Él sabe lo que conviene y lo que no conviene. De forma que muchas veces nuestras buenas intenciones estropean la labor más que favorecerla. Y nuestras envidias, codicias y soberbias siembran el desamor más que el amor. Un simple pensamiento nos ayudaría a entender que si Dios, el primer interesado, quisiera acabar con el mal, lo haría de forma rápida e inmediata.

Sin embargo, sus intenciones son otras, y esas otras nunca las podremos entender. Así que  lo mejor será ponernos en sus Manos y, en su Nombre, tanto las cosas vayan de una forma u otra, tomamos conciencia que es el Señor quien actúa en nosotros. De esa forma las cosas se ven diferentes y con otra perspectiva. No hará falta decir que para eso, entendemos, que nuestro empeño, nuestros talentos y cualidades y nuestros esfuerzos deben de ponerse en juego y a tope.

Posiblemente ha sido el caso de Carlota: Lo pensó, puso manos a la obra y recogió la cosecha. Que sea todo para Gloria de Dios.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...