SOBRE IMAGENES

Este blog toma las imágenes de Google - Pinterest - para sus reflexiones sobre inquietudes y otros acontecimientos alumbrados desde el Evangelio. Pide de antemano permiso para ello y de no ser así ruego ser avisado para retirarlas.
Gracias.
Mostrando entradas con la etiqueta diferencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta diferencias. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de enero de 2017

CONTROVERSIAS

Hay momentos de incertidumbre, de inquietudes e incomprensiones. Hay momentos de confusiones, de grandes tribulaciones y, por qué no, tentaciones. Sí, no sólo es posible, sino cierto que el demonio está al acecho y vigilante para que, al menor descuido y síntoma de debilidad, caer sobre nosotros y arrastrarnos al precipicio. La Iglesia siempre estará sometida a esa tentación, pero, verdad es también, que los poderes del infierno no prevalecerán nunca sobre ella.

Hay también momentos en que los bautizados arrinconan al Espíritu Santo y se convierten ellos, quizás sin darse cuenta y sugeridos mal intencionadamente por el demonio, en sus propios espíritus santos, auto dirigiéndose ellos y viendo sólo su verdad. Son aquellos que miran sólo por la parte ancha del embudo y ven un horizonte muy recortado, estrecho y corto, Miran el mundo y los actos de los demás desde su propia verdad. Convendría que le dieran vuelta al embudo y lo vieran desde la parte mas estrecha, para que el horizonte se vislumbrara más amplio y alcanzara más realidades. 

Igual que Jesús, los bautizados hemos recibido el Espíritu Santo en nuestro Bautismo. Y nuestro compromiso de bautizados consiste en dejarnos guiar por la Luz, la Fuerza y la acción del Espíritu Santo. Si así lo hacemos, todo cambia y se ve de otra forma. Hemos cogido, entonces, el embudo por la parte correcta. Es Jesús ese vino nuevo que deben conservarse en odres nuevo, porque lo viejo queda caduco y de mezclarse con lo nuevo se romperán. Dejemos salir de nuestros odres viejo ese vino corrompido y caduco que no nos deja oler el vino nuevo que ahora trae Jesús y beber de Él.

Jesús es el modelo, la referencia y el Maestro que, con su Vida y sus Obras, viene a enseñarnos y a marcarnos el camino a seguir. Jesús es el modelo del verdadero amor, y su estilo de vida nos descubre y nos enseña cómo hemos de amar. Testimonios de actuaciones antes personas como la adultera o la samaritana deben servirnos para alumbrar nuestras formas de pensar. Parábolas como la del padre amoroso respecto al hijo que abandona su casa, deben ser temas de reflexiones ante las críticas y diferencias que mantenemos dentro de la Iglesia. ¿No nos indica y prepara Jesús para que actuemos nosotros de la misma forma respecto a los que han pecado públicamente, están al margen de la Iglesia o viven separados de ella?

Quizás debemos de reflexionar mucho y mirarnos a nosotros mismos antes de mirar a la Iglesia con el embudo de forma incorrecta y hacerlo desde nuestra verdad, por la parte más ancha, pero de lo corto y limitado que dejamos la verdad del horizonte, al mirarlo simplemente por un pequeño orificio.

lunes, 7 de marzo de 2016

LAS DIFERENCIAS Y NUESTROS EGOÍSMOS



El hombre y la mujer no nacen perfecto. Su camino es, por tanto, de perfección, porque dentro de sí mismos llevan ese carácter endeble que les empuja a la búsqueda de esa perfección. Pero, su propia debilidad, impronta del pecado, les dificulta ese camino de perfección. Necesitan ser ayudados, asistidos, alumbrados y fortalecidos.

La pregunta es: ¿Por quién? Obvio es descubrir que en este mundo no hay modelo que ofrezca garantía de seguimiento y aprendizaje. Porque todos somos de la misma pasta, y, por lo tanto, pecadores e imperfectos. Es evidente que necesitamos alguien perfecto y que, su amor y misericordia sea incondicional e infinita para asistirnos, ayudarnos y alumbrarnos el camino. Y, ¡claro!, desde una opción de libertad por nuestra parte, porque de no ser así todo sería en vano. Y siendo de otra manera no tendría gracia, pues de ser impuesto sabemos que no haría falta crearnos libres.

Se cae por su propio peso que necesitamos la Gracia del Señor para alcanzar la perfección. Para ello tenemos todo el espacio de vida, desde nuestro nacimiento hasta nuestro último aliento en este mundo. Nadie puede aconsejarnos con garantía, entre otras cosas porque no nos ama hasta ese punto de entregarse y morir por nosotros. El único que puede es Dios. Le necesitamos.

Y la sola experiencia de alejarnos de Él nos testimonia la realidad de como está el mundo. Nos perdemos y todo pierde sentido sin su presencia. El dolor se hace insoportable porque sufrir para luego morir es lo peor que nos puede ocurrir. Estando en Él, nuestro dolor tiene sentido. La Cruz, donde Él dio su Vida por nosotros, nos libera, porque nos descubre que nosotros, también en el dolor y después del dolor, que la misma vida nos presenta de forma irremediable, podemos superar la muerte y resucitar como hizo Xto. Jesús el Señor.

Muchas veces, nuestras diferencias, no son diferencias. Sólo las vemos nosotros y las magnificamos nosotros. Entre otras cosas porque perdemos el horizonte del camino, y la finalidad para lo que nos sirven. Porque superarlas es ir despojándonos de las imperfecciones y uniéndonos en el amor. Para eso es el amor, para superar lo que nos separa y encontrar y descubrir lo que nos une.

Descubramos esas diferencia, marcadas por nuestros egoísmos, y busquemos la alegría, el valor y el tesoro de superarlas, dándonos y ofreciéndonos, por amor. Que no significa sentimientos, gustos, afectos, pasiones o emociones, sino un compromiso como el que tiene Dios, nuestro Padre con nosotros. En Él podemos encontrar luz y camino. 

miércoles, 1 de octubre de 2014

VIVIR EN LAS DIFERENCIAS, PERO SIEMPRE POR ENCIMA LA AMISTAD



Supongo que la vida sería muy aburrida y monótona si todos pensáramos de la misma forma. Sabemos, nos lo dice la experiencia, que en la pluralidad y las diferencias se encuentra la riqueza y el progreso. De no movernos siempre estaríamos en el mismo lugar, y eso significaría estar siempre viendo el mismo horizonte y la misma fotografía.

La vida tiene distintos puntos de vista, y cada punto la ve de un color diferente. Se entiende que el color que a ti te gusta o como tú la ves, no será igual que el del otro ni tampoco del otro... Y así nos ocurre a todos. Vivimos, pues, en diferencias, pero unidos y encadenados por la necesidad de que el yo y el tú se necesitan. Conviene mantener esa amistad, porque estando unos cerca de otros tendremos siempre la oportunidad de entablar conversación, ceder unos y tirar otros para que se iguale la disputa y los intereses, y unidos seguir el ritmo que la propia vida nos marca.

Lo malo empieza cuando unos quieren imponer su color a otros. Eso lo conocemos como dictadura. Y no respeta el parecer, la diferencia o el pensamiento del otro. También es muy malo que ese pensamiento que tú quieres que se te respete infringe daños a terceros, y eso no es justo. Pues la libertad no es para perjudicar a nadie, sino para buscar el bien de todos. Lo que conocemos como el bien común.

Al parecer, nuestras diferencias no son tan malas. Nos permiten vivir y enriquecernos, y mantener nuestra proximidad en amistad y paz. El milagro empieza cuando descubrimos que todos buscamos lo mismo:  el bien y la paz. Y eso no es otra cosa que amor. Entonces nos tiramos de los pelos, porque estando tan cerca de la fuente de la felicidad y la unidad, el amor, hemos tardado tanto tiempo en descubrirla.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...