SOBRE IMAGENES

Este blog toma las imágenes de Google - Pinterest - para sus reflexiones sobre inquietudes y otros acontecimientos alumbrados desde el Evangelio. Pide de antemano permiso para ello y de no ser así ruego ser avisado para retirarlas.
Gracias.
Mostrando entradas con la etiqueta Desesperación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Desesperación. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de enero de 2015

PERDER LA PAZ NO ES BUEN SINTOMA



Ocurre que muchas veces nos sentimos mal, desesperados y nerviosos. Son esos casos que reconocemos que hemos perdido la paz. A veces no sabemos ni por qué nos ocurre esto, y otras sospechamos los motivos por los que nos ocurre.

Sin embargo, aún reconociendo que estamos sometidos a estas turbulencias, la paz la debemos conservar siempre, incluso en los momentos más desesperados. ¿Por qué digo esto? Porque Jesús es nuestro Modelo y Maestro y Él nunca la perdió. Es más nos la ofrece a cada momento y nos lo aconseja. Desde ahí, la pérdida de la paz no es buen síntoma, porque eso descubre que hemos perdido al Señor y no estamos con Él.

Ni que decir tiene que sé y experimento lo difícil que es conservarla. Pero me digo, cuando la pierdo, que mi fe no es firme ni tampoco fuerte, porque si realmente estamos firmes en el Señor no hay por qué perderla. En el Señor no hay nada perdido, y todo está perdonado, ¿por qué entonces desesperarnos?

Es muy distinto desesperar que preocupar. Sí, podemos estar preocupados por dolernos de lo que nos ocurre y por nuestros pecados, pero nunca desesperados, porque sabemos y contamos siempre con el perdón del Señor. Él ha entregado su vida para eso, ¿cómo no nos va a perdonar?

Y si nos perdona no hay que desesperar ni angustiarse, porque en el Señor todo está ganado. Participamos de su Gloria y Eternidad. ¿Por qué entonces te preocupas?

lunes, 14 de octubre de 2013

CUANDO EL HORIZONTE SE NUBLA



Hay momentos en nuestra vida que la oscuridad empieza a crecer. Todo se ve claro-oscuro con tendencia a oscurecer, y la paciencia empieza a agotarse y a transformarse en impaciencia. Está próximo el huracán y el peligro se hace inminente y amenazante. Son momentos que de alguna forma todos hemos experimentados en mayor o menor medida, y que muchos hemos superados, pero otros no.

En esos momentos se abren muchos caminos ofreciendo soluciones rápidas y explosivas: drogas, estimulantes, sexo, alcohol... Todo aderezado con buenas comidas e ingestas de bebidas. Viajes, hoteles, fiestas y un largo etc. Sabemos que esas vías sólo son propicias para los adinerados y ricos, y otros, los medianos y pobres tendrán como vías de escape los mismos caminos, pero más adulterados y sucedáneos.

Todos son peligrosos, pero cuanto más baja la calidad y los ambientes se empobrecen, el peligro aumenta más. Un denominador común es el sin sentido y el vacío. En la medida que te adentras, cuando ya el regreso se hace más difícil, aparece la resaca y el vacío profundo que te descubre el peligro y la basura donde te has metido. Para entonces el diagnóstico es grave y la dependencia huele a destrucción. ¿Qué ha sucedido?

No hemos tenido la paciencia de esperar, de confiar y de pedir al Padre que nos sane. Tampoco hemos tenido la paciencia de padecer y sufrir en silencio y con serenidad. La cruz, nuestra propia cruz empezará a hacerse más suave y ligera cuando la compartimos con Jesús. Él llevó la suya solo, pero también nos acompaña, si le dejamos, a suavizar y aligerar la nuestra de cada uno. Posiblemente nos ha faltado eso, un poco de confianza y de paciencia. Las aguas vuelven a su cauce. Solo Jesús puede calmarla, y además quiere si tú se lo pides.

La experiencia de nuestra vida nos descubre esos caminos, pero también nos enseña que en Jesús podemos superarlo y alcanzar esa felicidad que perseguimos, no con lo que nosotros quizás deseamos, sino con lo que Jesús, que sabe más, nos propone. Tengamos paciencia y dejemos pasar, en su compañía, la tormenta. Luego veremos que nos llegará la paz. Atrevámosno y hagamos la prueba. 


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...