ÚLTIMAS REFLEXIONES

ÚLTIMAS REFEXIONES

Salvador: mis vivencias e inquietudes

↑ Grab this Headline Animator

sábado, 17 de septiembre de 2011

NOS ENCONTRAMOS TODOS EN LA EUCARISTÍA


La Eucaristía se ha convertido en mi cita diaria. Gracias, DIOS mío, porque he podido hacerlo siempre. Antes, cuando siendo joven, mi trabajo me lo permitía, y ahora, ya jubilado, porque mi familia también me lo permite. 

No sé como empezó o como decidí asistir y participar todos los días, pero lo importante es que es la hora más importante de cada día. Al menos yo quiero que lo sea. Sí, posiblemente, no digan eso mis sentimientos, ni sienta ese deseo gozoso de participar. Ni tampoco tenga conciencia plena de que TÚ, JESÚS, estés presente, vivo y real bajo las sustancias de pan y vino. Mi pequeña cabeza no puede entender eso de la transustanciación.

Pero, mi voluntad, lo único que puedo someter y dirigir, porque TÚ así lo has querido, la pongo en ese empeño y la dirijo hacia TI. Espero que TÚ pongas lo que falta cuando lo creas conveniente y cuando quieras. A mí sólo me toca esperar confiado en tu Bondad, tu Misericordia y tu Amor. Tengo un ejemplo que me ánima y fortalece: ¡Tu Madre, SEÑOR!

Ella es referencia de fe, de esperanza, de humildad, de paciencia, de esclava, de voluntad, de fortaleza, de sencillez, de obediencia, de no empeñarse en hacer su voluntad sino la Tuya. Y así, con todas mis distancias y diferencias, yo quiero ser como ella. Es lo que trato de hacer y, porque creo en TI, mi SEÑOR, me pongo en tus Manos. TÚ sabrás cuando es la hora de que yo pueda responderte como TÚ te mereces. Sólo TÚ lo podrás hacer.

Porque sólo tu sabes lo que yo puedo dar, lo que yo tengo, y lo que yo doy desde mi corazón y con toda la buena intención de la que soy posible. Eso es lo que a TI te interesa y lo que realmente vale: "Lo que sale de dentro de mi corazón". Porque, ¿qué otra cosa puedo dar? Lo de más no tiene valor, sólo son miserias y basuras que el mundo aprecia, pero que nada valen. Sólo en Ti las cosas cobran valor e importancia. Pero sólo TÚ puedes hacer que así sean.

Por todo ello, la Eucaristía es lo más importante de nuestras vidas, porque en TI, por TI y Contigo podemos ofrecerte, añadido a TI todas nuestras miserias, para que TÚ las transformes, por tus mérito, de en ofrenda infinita al PADRE. Y, sólo me falta añadir, como dice Cristina Llano, nos encontramos todos los días ahí, en la Eucaristía, alrededor del SEÑOR. ÉL es quien nos une y nos hace verdaderos hermanos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Compartir es esforzarnos en conocernos, y conociéndonos podemos querernos un poco más.

Tu comentario crea comunidad, por eso, se hace importante y necesario.