ÚLTIMAS REFLEXIONES

ÚLTIMAS REFEXIONES

Salvador: mis vivencias e inquietudes

↑ Grab this Headline Animator

lunes, 24 de diciembre de 2012

LA OSCURIDAD PUEDE CEGARTE

Entonces me refugie en la oscuridad, la cual me abrazó ...

Quizás no nos demos cuenta, pero con el tiempo y los años nuestro corazón se hace viejo y se encierra en sí mismo. Experimentamos que nos volvemos más obstinados y que nos cuesta crecer y evolucionar. Nos parece que ya nuestro tiempo ha terminado y que hemos visto y experimentado todo lo que teníamos que ver.

La oscuridad de la noche de nuestra vida nos va cegando y nos impide ver. Ver la Luz que nos ilumine el camino y que nos oriente en la vida. Todo empieza a perder sentido, aunque nos sintamos fuertes, convencidos y decididos a no cambiar. No escuchamos razones. Nos decimos que ya tenemos suficiente y nos basta con las que tenemos. Necesitamos ser pobres, pero por desgracia, aun considerando eso una fortuna, no lo somos y nos parece que la vida, lo poco que nos puede quedar de ella, es hermosa.

Y no se trata de negarlo. La vida es hermosa, pero será una pena, precisamente por eso, porque es hermosa, tirarla por la borda. Tenemos vida, pero vida de vida eterna. Alguien nos la ha comprado y pagado por nosotros, y nos la ofrece gratuitamente. Estamos tan ciegos que la rechazamos sin más. Realmente no sabemos lo que decimos ni lo que hacemos, aunque nos parezca a nosotros que hacemos bien.

Esa fue la conversación que tuve con un amigo que me comentaba que él no tenía fe. Sólo espera vivir lo que tenga la suerte de vivir, y llegado el momento, que llegará, todo se acabará. No cree en la vida que el Padre Dios nos prepara para la eternidad, y, no es que la rechace, pero no la espera ni la cree. Y es muy buen amigo, de eso doy yo fe.

La fe es un don de Dios, un don que Dios te da contando contigo. Es decir, Dios abre tu corazón si tú le das tu permiso, pues te ha hecho libre y se somete por amor a tu voluntad. Depende de ti en cierto aspecto que puedas recibir la fe. Pidiéndosela, buscándola y esforzándote en conocer y seguir a Jesús. El Padre Dios no puede negarnos todo aquello que el Hijo le pida, y Jesús ha venido para eso, para darnos la fe, y por ella la salvación. 

Hoy puede ser un día oportuno para buscarla donde quizás nunca hemos pensado encontrarla, Belén. De la mano de un niño inocente puedes encontrar la Luz que alumbre tu vida. Búscalo y pídesela.


FELICIDADES
Y desde esta página, donde cada día tratamos de reflexionar y de esforzarnos en dejar nacer al Niño Dios en nuestros corazones, les envío mi mayores deseos de que ese esfuerzo continúe y se haga constante desde la humildad y la pobreza de reconocernos siervos y pecadores que suplicamos su Misericordia. Porque nos sabemos redimidos y amados por su entrega y su muerte de Cruz. Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Compartir es esforzarnos en conocernos, y conociéndonos podemos querernos un poco más.

Tu comentario crea comunidad, por eso, se hace importante y necesario.